En las imágenes se puede apreciar a 55 reclusos esposados, vendados y recibiendo golpes con palos por parte de los gendarmes al interior de la cárcel de Negev.

El editorial de hoy de Haaretz, el principal diario de circulación israelí, que denuncia esta violación a los derechos humanos insta a la  fiscal del Estado a ordenar inmediatamente una investigación exhaustiva que incluya a todos los guardias supuestamente implicados.

El editorial del principal periódico israelí Haaretz abordó hoy la filtración de un vídeo en que se muestra el trato inhumano contra presos palestinos,  quienes aparecen siendo reprimidos y golpeados brutalmente por los funcionarios carcelarios israelíes al interior del recinto ubicado en el desierto de Negev.

En las imágenes se puede apreciar a 55 detenidos esposados, vendados y recibiendo golpes con palos por parte de los gendarmes de la ocupación, en un registro que data del pasado 24 de marzo de 2019 y que no había sido revelado hasta hoy, ratificando la violación de derechos humanos de los palestinos en cárceles israelíes tal como ocurria en el controversial centro penitenciario de Guantánamo.

Según Haaretz a los presos se les impidió moverse o hablar y se les obligó a permanecer en la misma situación durante largas horas.

De acuerdo al registro, los carceleros ingresaron a la sección 3 para supuestamente imponer control a los presos, pero las imágenes advierten que no hubo ninguna provocación por parte de los detenidos, quienes recibieron una violenta golpiza por parte de los funcionarios que dejó a 15, de los 55 detenidos, en el hospital. Dos de los detenidos ingresaron en estado crítico.

Brutalidad carcelaria

Bajo el título “Crónica de la brutalidad carcelaria israelí” el diario Haaretz  critica la manera en que son reprimidos los reclusos y las difíciles condiciones que viven los presos palestinos al interior de las cárceles, indicando que “el estremecedor vídeo del ala 3 de la prisión de Ketziot debería haber provocado un terremoto en el Servicio de Prisiones de Israel, la policía y la Fiscalía del Estado: Decenas de presos  fueron arrojados por la fuerza a un suelo de hormigón, a veces unos encima de otros, mientras los guardias pasaban entre ellos durante largos minutos, golpeandolos con palos y dándoles patadas al azar, sin que sus víctimas opusieran resistencia”.

En ese sentido, agregan que “el acto de venganza de los guardias, que dejó a 15 presos heridos, fue descrito por el Servicio Penitenciario como “ganar el control de un motín”. Pero las pruebas demuestran claramente que no hubo ningún motín, sino que se abusó de los presos. Las pruebas eran un secreto a voces en el Servicio de Prisiones: Los altos funcionarios habían visto el vídeo y sabían exactamente lo que ocurrió, pero actuaron como si no hubiera pasado nada. El Servicio de Prisiones estaba al tanto que los funcionarios de Ketziot hacían la vista gorda mientras al menos 10 guardias golpeaban brutalmente a los presos mientras permanecían atados”.

Tras constatar lo ocurrido y que las acusaciones de que ejercieron “control” son infundadas, el diario israelí pide que “ahora, cuando las pruebas han sido reveladas al público, el asunto no puede seguir permaneciendo tras los muros de la prisión. El fiscal del Estado debe ordenar inmediatamente una investigación exhaustiva que incluya a todos los guardias supuestamente implicados, y presentar acusaciones. Cualquier otro resultado sólo demostrará que, desde el punto de vista del Estado, los presos no merecen ser tratados como seres humanos”.

Servicio de seguridad israelí tendría facultades para arrestar civiles palestinos

Mientras tanto, el Ministerio de Justicia presentó una ley que permitiría al servicio de seguridad interna, Shin Bet retener a los israelíes detenidos en sus instalaciones de Cisjordania, en una medida que, según los legisladores, se aplicaría a los sospechosos palestinos.

El proyecto de ley fue aprobado en la primera de las tres votaciones necesarias en la Kneset (parlamento), por 15 votos a favor y 8 en contra, y ahora será remitido a una comisión. Se espera que el ministerio siga intentando hacer avanzar el proyecto de ley tras la toma de posesión del nuevo gobierno.

La ley permitiría que los israelíes sospechosos de terrorismo u otros delitos relacionados con la seguridad fueran interrogados en esta instalación con dos condiciones: si el ministro de Seguridad Pública lo autoriza y si el comandante de las Fuerzas de Defensa de Israel en Cisjordania la declara oficialmente como instalación de encierro.

En concreto, el proyecto de ley dice que un palestino israelí detenido puede ser retenido en cualquier lugar de Cisjordania, “siempre y cuando el lugar también haya sido declarado como centro de reclusión”.

El legislador palestino israelí Ahmad Tibi, de la Lista Conjunta, calificó el proyecto de ley como “una consecuencia directa de la opresión de la comunidad árabe”. ¿Por qué lo digo? Hay unos 2.000 detenidos. Han llenado los calabozos y las cárceles, y no hay más espacio. Así que ahora quieren una ley que les permita encarcelar a nuestros jóvenes, jóvenes árabes, en las instalaciones del Shin Bet en Ofer.

Fuente: Haaretz / Qudsnen

Edición: Comunidad Palestina de Chile