El Ejército destruyó las tiendas y confiscó todas las pertenencias de los 15 miembros de las familias beduinas afectadas.

En un nuevo crimen de guerra, las fuerzas de ocupación israelíes confiscaron y desmantelaron carpas de campañas de una comunidad nómada beduina en el pueblo de Al Taybeh, en Cisjordania Ocupada.

Según informó el activista local Fares Kaabneh, estas campañas de ataques y traslados forzosos en contra de las familias beduinas palestinas se realizan de manera constante, para allanar el camino y confiscar los terrenos para la construcción de nuevos asentamientos ilegales israelíes.

A pesar de los constantes ataques y destrucción de sus hogares, los palestinos vuelven al lugar y como una prueba de resistencia y resiliencia, reconstruyen sus carpas y retoman sus actividades con normalidad.

Según los principios fundamentales del Derecho Internacional Humanitario regulado en la IV convención de Ginebra y en el Estatuto de Roma, el traslado forzoso de la población civil constituye un crimen de guerra.

Situación actual de los beduinos en los Territorios Ocupados

En su reciente informe la oficina para los Refugiados Palestinos de Medio Oriente (UNRWA) reveló que en los territorios ocupados  existen más de 27 mil pastores, de los cuales 15 mil son beduinos, que viven en el valle del Jordán, en la zona “C” (administrados por Israel), de los cuales 3.400 residen en zonas militares parcial o totalmente cerradas, con peligro de expulsión forzosa. Las condiciones de vida de los palestinos de la zona “C”, y de los beduinos en particular, se ven muy afectadas por el régimen de ocupación.

Ello por el Estado de Israel socava gravemente los medios de vida de los palestinos de diversas maneras, como las restricciones a la planificación/desarrollo, las demoliciones y los desplazamientos forzados, y el acceso limitado a la tierra y los recursos, afirmó en su último reporte la UNRWA.

Además, los colonos israelíes mantienen el control de toda la construcción y la planificación en el área “C”, dejando a la Autoridad Palestina (AP) con una responsabilidad marginal sobre los servicios de Salud y Educación. Como consecuencia directa, los palestinos de la zona “C” carecen de condiciones para un desarrollo sostenible.

El espacio para sus oportunidades de desarrollo humano es muy estrecho. Sufren las restricciones a la libertad de movimiento, la construcción y expansión de asentamientos ilegales, los regímenes restrictivos de zonificación y planificación, las confiscaciones de tierras, la no concesión de permisos de construcción, la demolición de sus propiedades y bienes, y la falta de aplicación de la ley.

Fuente: Palestine Chronicle / UNRWA