Los grupos sionistas de extrema derecha, respaldados por la policía israelí, provocaron violentos incidentes en la Puerta de Damasco dejando  seis palestinos detenidos, ancianos golpeados y un manifestante herido en el enclave costero por un francotirador.

En el marco de la conmemoración de la ocupación de Jerusalén Este, después de la Guerra de los Seis Días, un grupo de israelíes de extrema derecha marchó por territorio palestino ocupado, generando violentos altercados en la Puerta de Damasco que conduce a la Ciudad Vieja, lo cual dejó seis palestinos detenidos y 17 heridos por manifestarse en contra de la convocatoria israelí. Mientras que en Gaza, un francotirador israelí disparó contra un palestino que protestaba en la frontera.

Así lo evidencian los videos publicados en las redes sociales, que muestran la arremetida de la policía israelí golpeando a los palestinos y palestinas que pacíficamente protestaban levantando la bandera palestina.

En esta ocasión así como las anteriores, los grupos de extrema derecha de la “Marcha de las Banderas” caminaban portando banderas israelíes, gritando consignas “Muerte a los árabes” en hebreo y cantando canciones antiárabes “Que tu aldea se queme”.

Un hombre israelí gritó a los palestinos en árabe: “Se acerca una segunda Nakba”, refiriéndose a la limpieza étnica de 1948 de al menos 700.000 palestinos por parte de los paramilitares sionistas.

Es tanta la odiosidad de estos sionistas que la marcha había sido suspendida en dos oportunidades, tras la escalada de mayo que dejó a más de 250 palestinos muertos, entre ellos 67 niños. Sin embargo, la semana pasada el gobierno israelí cedió a las presiones de la extrema derecha israelí y autorizó para hoy la marcha que finalizará en el Muro Occidental.

Laura Wharton, concejala del Ayuntamiento de Jerusalén, confesó a Associated Press que consideraba que la marcha es “completamente ridícula”.

“Es una clara provocación de los de extrema derecha que están insatisfechos con el gobierno, insatisfechos con muchas cosas y van a descargar sus frustraciones con los residentes de la Ciudad Vieja”, dijo Wharton.

Ante esto, Omer Bar-Lev, ministro de Seguridad Pública de Israel, aseguró que el hecho de manifestarse es un derecho en todas las democracias, y que la policía está preparada. “Haremos todo lo que esté en nuestras manos para preservar el delicado hilo de la convivencia”, afirmó.

Tras las reiteradas incitaciones de odio por parte de grupos sionistas, los palestinos civiles prometieron responder a cualquier intento de atacar la mezquita Al Aqsa.

Dos horas antes de la marcha, las fuerzas israelíes lanzaron gases lacrimógenos y dispararon con rifles a manifestantes que se concentraron cerca de la frontera israelí en Gaza, hiriendo a uno de ellos.

Otra de las víctimas fue un anciano con muletas y una mujer mayor de edad, quienes fueron violentamente maltratados cerca de Jerusalén Este por la fuerza ocupante.

Se estima que Israel ha desplegado unos 2.000 agentes policiales para vigilar a los manifestantes, ya que existe temor a que la marcha reviva los enfrentamientos en Jerusalén Este, la Ciudad Vieja y sus alrededores. Sin embargo, hasta el momento, las fuerzas israelíes han detenido y atacado violentamente a palestinos civiles en la Puerta de Damasco.

 

Fuente: Al Jazeera/Haaretz

Edición: Comunidad Palestina de Chile