El ataque contra las menores fue sin mediar provocación, mientras estas practicaban tradicional danza palestina.

Cuatro niñas palestinas, cuyas edades fluctúan entre los 12 y 14 años, resultaron heridas tras ser atacadas por un colono israelí, quien las persiguió por varias cuadras y tras darles alcance roció sus caras con gas pimienta en el barrio de Sheikh Jarrah, en Jerusalén Ocupado, mientras practicaban pasos de Dabke, tradicional danza palestina.

El colono tras verse acorralado por los vecinos presentó una denuncia de agresión a la policía israelí, quienes detuvieron a dos jóvenes palestinos, dejando libre al atacante, sin investigar el ataque hacia las menores.

 El colono tras verse acorralado por los vecinos presentó una denuncia de agresión a la policía israelí, quienes detuvieron a dos jóvenes palestinos, dejando libre al atacante, sin investigar el ataque hacia las menores.

Como potencia ocupante, Israel tiene la obligación de proteger a la población palestina de Cisjordania de todo acto o amenaza de violencia. Esto requiere que las autoridades israelíes redoblen sus esfuerzos para prevenir los ataques de los colonos israelíes e intervengan eficazmente en tiempo real para detenerlos.

Según la organización de Derechos Humanos israelí B’Tselem, el vandalismo de los colonos israelíes en la Cisjordania ocupada es rutinario y se realiza con el pleno respaldo de las autoridades de ocupación. “La violencia y el vandalismo de los colonos se producen con el pleno respaldo de las autoridades israelíes. A veces los soldados participan en el asalto; otras veces, se quedan de brazos cruzados. La policía no hace ningún esfuerzo sustancial para investigar los incidentes, ni toma medidas para prevenirlos o detenerlos en tiempo real”, indicaron.

Las fuerzas israelíes irrumpen en las casas de los palestinos en el barrio de Sheikh Jarrah

El domingo por la noche, una unidad del ejército de ocupación israelí irrumpió en el barrio de Sheikh Jarrah, en Jerusalén Ocupada, reprimiendo a los jóvenes y a los residentes con bombas de sonido, ante la amenaza de los colonos de quemar las casas de los ciudadanos palestinos.

Según denunció Muna Al Kurd, activista de Sheikh Jarrah, los colonos, bajo la protección de los soldados de ocupación israelíes ingresaron a los patios de varias casas palestinas, lanzando piedras e insultando a los residentes palestinos.

En total, unos 300 residentes palestinos de Sheikh Jarrah -miembros de 28 familias- están a la espera de un fallo por parte del Tribunal Supremo de Israel, que decidirá la expulsión de las familias palestinas de sus casas, para dejarlas a disposición de colonos israelíes.Medida que ha sido cuestionada, por la falta de compromiso del fiscal general israelí que se negó a apoyar a las familias palestinas, que consideró el caso como un “conflicto” entre privados.

El caso de Sheikh Jarrah logró concitar el apoyo tanto de palestinos como israelíes y es considerada uno de los desencadenantes del reciente estallido de violencia entre Israel y Hamas, lo cual terminó con un alto el fuego, tras 11 días de enfrentamientos en el que murieron más de 250 palestinos, incluidos 67 niños.

Fuente: Qudsnen / WAFA

Edición: Comunidad Palestina de Chile