El proyecto será votado este 6 de julio y mantiene la prohibición de que los palestinos que se casen con ciudadanos israelíes obtengan automáticamente la ciudadanía israelí.

Waleed Taha, integrante de la Knesset (parlamento israelí), y miembro de la Lista Conjunta  denunció que el proyecto de “ley de unificación familiar”, que impide que los palestinos que se casen con ciudadanos israelíes obtengan automáticamente la ciudadanía, no contará con los votos de su partido para su aprobación, por ser “racista y antidemocrática”.

Sin el respaldo de Raam y de varios partidos de izquierda como Meretz y Laborista, la coalición carece actualmente de mayoría para ampliar la ley.

La mayoría de los legisladores de la oposición también apoyan la legislación en principio, pero muchos han indicado que, no obstante, votarán en contra para socavar y avergonzar a la nueva coalición gobernante, que encabeza el Naftali Bennett.

“No puede de ninguna manera pasar con los votos de los miembros de la Knesset de Raam”, escribió Waleed Taha en Twitter. “Seguiré oponiéndome a esta ley y Raam votará en contra de la ley en el pleno”, indicó.

La ley de “unificación familiar” en Israel suele implicar que un ciudadano israelí solicite la ciudadanía para su cónyuge no israelí. La mayoría de las solicitudes de unificación son presentadas por palestinos israelíes en nombre de un cónyuge que vive en Cisjordania o la Franja de Gaza.

Pero la ley aprobada en 2003, se ha ido modificando y haciéndose más estricta, normalmente con un fuerte respaldo del Likud y otros partidos de derecha, que muestran su peor cara y profundizan el Apartheid que ejerce Israel en contra de los palestinos, denunciado en un contundente informe por Human Rights Watch (HRW).

Fuente: Haaretz

Edición: Comunidad Palestina de Chile