Los supremacistas de extrema derecha compartieron selfies posando con armas y lanzando incendiarios mensajes durante el linchamiento de cientos de palestinos por manifestarse en contra de los bombardeos y ataques israelíes sobre Territorio Palestino Ocupado.

Un nuevo informe de Amnistía Internacional revela el comportamiento condenatorio tanto de la policía israelí como de los supremacistas de extrema derecha contra la población civil palestina, que fue reprimida brutalmente por manifestarse en contra de los ataques israelíes y bombardeos de 11 días contra la Franja de Gaza, en la que murieron más de 250 civiles palestinos, entre ellos 67 niños.

Compartieron selfies posando con armas y lanzaron mensajes que decían: “esta noche no somos judíos, somos nazis”, ese fue el comportamiento de los supremasistas israelíes de extrema derecha durante la reciente represión del Estado de ocupación contra los manifestantes palestinos, según un nuevo informe de Amnistía Internacional.

La brutal represión se produjo después de una muestra de solidaridad sin precedentes por parte de los ciudadanos palestinos de Israel, que organizaron una huelga general en protesta por la embestida israelí en Gaza.

En ese contexto, el informe constató que los agentes de seguridad cometieron violaciones contra los palestinos de la zona ocupada de Jerusalén Oriental, a través del uso de fuerza ilegal contra manifestantes pacíficos, detenciones masivas y sometimiento a los detenidos a tortura y a otros malos tratos.

El grupo de derechos humanos registró, en base a  45 vídeos y otros medios digitales, más de 20 casos de violaciones de derechos humanos contra palestinos por parte de policías israelíes, ocurridos entre el 9 de mayo y el 12 de junio. Además, cientos de palestinos resultaron heridos por la represión y un joven de 17 años murió por un disparo.

Las conclusiones, que ponen de manifiesto la brutalidad policial, son tan condenatorias como profundamente preocupantes. Las acciones de la policía israelí no sólo fueron represivas, sino también discriminatorias, ya que se dirigieron a los palestinos de forma violenta y desproporcionada.

En esa misma línea, el informe concluyó que los funcionarios israelíes no protegieron a los ciudadanos palestinos de Israel de los ataques premeditados de grupos de supremacistas judíos armados, incluso cuando los planes de acción se publicaron con antelación y la policía los conocía.

Hasta el 10 de junio, la policía israelí detuvo a más de 2.150 personas, donde más del 90% eran ciudadanos palestinos de Israel o residentes de Jerusalén Ocupado. El informe constata que la mayoría de los palestinos fueron detenidos por delitos como “insultar o agredir a un agente de policía” o “participar en una reunión ilegal”, y no por ataques violentos contra personas o bienes.

Además de la brutal represión, la policía israelí tampoco protegió a los palestinos de los supremacistas judíos que habían organizado los ataques y publicitado sus planes con antelación.

Amnistía Internacional verificó 29 mensajes de texto y audio en canales abiertos de Telegram y WhatsApp que revelaban cómo se utilizaron las aplicaciones para reclutar hombres armados y organizar ataques contra palestinos en ciudades como Haifa, Acre, Nazaret y Lod entre el 10 y el 21 de mayo.

Los grupos de derechos humanos dan cuenta de un cuadro estremecedor de la odiosa violencia colectiva dirigida a los palestinos. Amnistía descubrió que los mensajes incluían instrucciones sobre dónde y cuándo reunirse, los tipos de armamento que debían utilizarse e incluso la ropa que debían llevar para no confundir a los judíos de ascendencia oriental con los árabes palestinos. Fue entonces cuando los miembros del grupo compartieron selfies posando con armas y mensajes como: “Esta noche no somos judíos, somos nazis”.

Parlamentarios electos se unieron a la ola de odio y al linchamiento multitudinario de palestinos. Según Amnistía, el 12 de mayo, cientos de supremacistas judíos se reunieron en el paseo de Bat Yam, en el centro de Israel, en respuesta a los mensajes recibidos del partido político Poder Judío y otros grupos. Las imágenes de vídeo verificadas muestran a decenas de activistas atacando negocios de propiedad palestina y animando a los atacantes.

El informe también documentó torturas llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad israelíes. Uno de los ejemplos citados en el informe es el de las torturas practicadas en la comisaría de policía de Russian Compound (Moskobiya), en Nazaret, el 12 de mayo.

Un testigo presencial afirma haber visto a las fuerzas israelíes golpear a un grupo de al menos ocho detenidos atados que habían sido arrestados en una protesta.

“Era como un brutal campo de prisioneros de guerra. Los agentes golpeaban a los jóvenes con palos de escoba y les daban patadas con botas de acero. Cuatro de ellos tuvieron que ser trasladados en ambulancia, y a uno le rompieron el brazo”, aseguró el testigo.

Amnistía pide a la recientemente anunciada Comisión de Investigación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que investigue el alarmante patrón de violaciones de la policía israelí hacia el pueblo palestino.

 

Fuente: Monitor de Oriente