A medida que se extiende la violencia de los israelíes y las protestas palestinas, la localidad de Beita se ha convertido en uno de los focos de enfrentamiento por el avance indiscriminado de la colonización israelí. 

 Las tensiones en Cisjordania llegaron a un punto crítico tras la expropiación de tierras palestinas por parte de colonos israelíes. En muchos casos, los residentes han desafiado a las autoridades israelíes negándose a evacuar los terrenos donde los palestinos han vivido por cientos de años.

En mayo, murieron 34 palestinos -la cifra mensual más alta en 10 años- y el Shin Bet, la agencia de inteligencia interna de Israel, informó de casi 600 incidentes violentos, mientras el Ejército israelí reforzaba su presencia en el territorio ocupado con varios grupos armados.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), en su último informe humanitario, que abarca sólo las dos primeras semanas de junio, declaró que los colonos israelíes hirieron a 11 palestinos, incluidos cuatro niños. Además, dañaron vehículos, destruyeron cientos de olivos, echaron abajo sistemas de agua y otras propiedades palestinas.

A medida que se extiende la violencia de los colonos y las protestas palestinas, uno de los focos de enfrentamientos ha sido Beita, en el norte de Cisjordania, cerca de Nablus.

Recientemente, las tropas israelíes mataron a tiros a cuatro palestinos que protestaban por el robo de más de dos hectáreas de sus tierras que utilizaban para el cultivo de aceitunas, y que ahora fueron tomadas por colonos para construir el asentamiento israelí de Evyatar.

La unidad de administración civil del Ejército dictaminó que unas 50 casas prefabricadas de colonos construidas en el monte Sabih estaban edificadas ilegalmente en tierras privadas palestinas y ordenó a los colonos que evacuaran, argumentando que sus actividades estaban desestabilizando la seguridad en la zona.

Sin embargo, han sido décadas de apoyo económico y político de los gobiernos israelíes hacia colonos, incluyendo los delitos y la vista gorda ante los puestos de avanzada ilegales.

En ese sentido, los colonos de Evyatar no sólo se niegan a evacuar, sino que planean apelar la orden de evacuación para construir otras 70 casas, una sinagoga, una guardería y una escuela.

Tras la continua expropiación de tierras, los residentes de Cisjordania Ocupada suelen manifestarse los viernes contra la confiscación de sus terrenos y los asentamientos israelíes considerados ilegales, según el Derecho Internacional. Frente a esto, las fuerzas israelíes responden a las protestas con violencia desproporcionada, incluso matando arbitrariamente a los palestinos.

Cabe destacar que unos 475.000 colonos israelíes se instalaron ilegalmente en Cisjordania ocupada, donde viven más de 2,8 millones de palestinos.

Desde hace años que la Comunidad Internacional ve con preocupación el avance ilegal de los asentamientos israelíes en Territorio Palestino Ocupado y hoy se sumó Rusia, al advertir que la situación puede salirse de control y preciso que la colonización ilegal es uno de los principales obstáculos para una solución basada en el principio de los dos Estados, según declaró Alexander Repkin, representante de la Federación Rusa ante el CSNU sobre la situación en Medio Oriente.

“Lamentablemente, la tensión en Jerusalén oriental, especialmente en el barrio de Sheikh Jarrah y en los alrededores de la mezquita de Al Aqsa no disminuye, según los últimos informes. Tanto allí como en otros distritos de Cisjordania se producen enfrentamientos entre palestinos e israelíes. La situación puede descontrolarse en cualquier momento”, añadió Repkin.

En ese contexto, el representante de la Federación Rusa hizo un llamado a las dos partes “para que actúen de forma reservada, y al nuevo gobierno israelí para que se abstenga de dar pasos unilaterales que creen tendencias irreversibles sobre el terreno”.

 

Fuente: Al Jazeera/ WAFA

Edición: Comunidad Palestina de Chile