En conversación con El Líbero, Maurice Khamis, aseguró que “como representante de la comunidad palestina somos muy respetuosos de los procesos electorales internos de Chile”. Además destacó una composición muy diversa en sus opiniones políticas, “desde los partidos más a la derecha a los más de izquierda”, pero los une el objetivo de que “a Chile le vaya bien y que entre todos construyamos un mejor país”.

El presidente de la Comunidad Palestina en Chile, Maurice Khamis conversó con El Líbero de los principales temas que ocupan a los palestinos en el país. Sobre la candidatura de Daniel Jadue (PC) y la posibilidad de que se asocie a la causa política del abanderado, el líder aseguró que dentro de la agrupación hay diversidad y palestinos de toda tendencia política. En cuanto al respaldo a alguna candidatura en las próximas elecciones dijo que no apoyan “a ninguna candidatura en específico”, ya que son “muy respetuosos de los procesos internos de Chile”.

“Somos una comunidad integrada a Chile y tanto entre los chilenos de origen palestino como en la dirigencia de la Comunidad hay diversidad de opiniones políticas, pero lo que sí todos queremos es que a Chile le vaya bien y que entre todos construyamos un mejor país”, asegura.

Sobre la diversidad política en la comunidad palestina, Khamis sostuvo que “hay chilenos de origen palestino de todas las tendencias, desde los partidos más a la derecha a los más de izquierda”. Y subraya: “Somos diversos y transversales y lo que nos une es el orgullo de nuestro origen, la preocupación por la tierra de nuestros padres o abuelos y alcanzar una paz justa y duradera”.

La Comunidad Palestina de Chile asegura que hoy son más de 500 mil los integrantes de ella en el país, siendo la más numerosa fuera de Medio Oriente. ¿Qué han encontrado en Chile que posibilita su integración?

–La Comunidad Palestina de Chile está integrada por chilenos de origen palestino y palestinos, que han encontrado en este país la libertad, paz y oportunidades que se han perdido desde hace 73 años, con el inicio de la Nakba. En ese marco, Chile nos abrió las puertas; y nos sigue brindando una cálida acogida, que nos permitió desarrollarnos en todos los ámbitos de la sociedad chilena. Tenemos empresarios, académicos, médicos, emprendedores y políticos de origen palestino, que desempeñan importantes roles en la sociedad chilena, por lo que nos sentimos orgullosos de ser chilenos. No obstante, no podemos olvidarnos de dónde venimos, sobre todo por lo que ocurre hoy en la tierra de nuestros padres o abuelos, y olvidar nuestro origen palestino.

–Usted ha planteado: “Nosotros no estamos contra los judíos, estamos contra el proyecto político del sionismo”. Ese tipo de afirmaciones son calificadas como antisemitas. ¿Usted qué responde a esos señalamientos?

–En primer lugar, queremos aclarar que como Comunidad y, al mismo tiempo como palestinos, no tenemos problema alguno con los judíos o con cualquier otra religión.  Nuestros cuestionamientos y objeciones son contra las políticas del Estado de Israel. En ese contexto hay que precisar que la palabra antisemitismo ha sido manipulada por quienes buscan justificar los crímenes que comete Israel en Palestina. El termino antisemita ha sido tan manoseado y muchas veces usado antojadizamente por las autoridades israelíes para censurar a los que piensan distinto al gobierno o a aquellos actores, como la prensa, que denuncian los crímenes de apartheid y persecución que se comenten contra la población palestina tanto en el Territorio Palestino Ocupado de Gaza, Jerusalén Este y Cisjordania, e incluso Israel, y que recientemente fueron denunciados por Human Rights Watch.

En Chile, de hecho, un grupo de parlamentarios presentó un proyecto que sanciona las importaciones de productos de colonias ilegales en territorio ocupado para que no se beneficien del mercado chileno y por ello se les acusa de “antisemitas”. Esa es una clara manipulación del término, ya que productos producidos por un ciudadano de religión judía en Suiza o en Tel Aviv no son incluidos en esta ley, solo los que provienen de territorios ocupados ilegalmente y que son parte de un crimen de guerra, según el Estatuto de Roma.

De antisemitas se ha tildado también a distintos organismos internacionales tal como fue el caso del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con la reciente aprobación de una Comisión Especial que investigará los crímenes israelíes, tras 11 días de bombardeos a Gaza, que dejó a 270 palestinos muertos, entre ellos 67 niños, y una brutal represión a la población palestina de Israel. Lo mismo sucedió cuando la Fiscalía de la Corte Penal Internacional anunció la apertura de una investigación formal sobre crímenes en Palestina. ¿Estas investigaciones son acaso antisemitismo? No, son denuncias concretas, irrebatibles, de tres organismos internacionales distintos que han ratificado la persecución, segregación, colonización, apartheid y una multiplicidad de crímenes cometidos contra la población civil palestina.

–¿Cómo es la relación entre la comunidad judía y palestina en Chile?

La relación entre chilenos de origen palestino y chilenos que profesan la religión judía es bastante buena, existen negocios, matrimonios, y convivimos sin problemas en la misma sociedad. Distinto es el tema a nivel de las organizaciones. No existen relaciones formales por muchas razones, una de ellas es el apoyo de ciertas organizaciones a la colonización del territorio palestino y la defensa que se hace de la violación de los derechos de los palestinos. Ahora, eso no quiere decir que no estemos abiertos al diálogo o a solucionar temas en conjunto. La Comunidad Judía conoce nuestros teléfonos y cada vez que nos han pedido algo, que hemos considerado justo, hemos estado dispuestos a colaborar.

–También ha dicho que el Gobierno de Chile “tiene que tomar sanciones contra Israel para cumplir con el derecho internacional”. ¿No puede el Estado de Chile mantener neutralidad en este tema?

–Creo que no hay que confundir neutralidad con silencio, en ese sentido Chile ha tenido con el pueblo palestino un actuar consistente con su política exterior de respeto irrestricto al Derecho Internacional y los Derechos Humanos. En consecuencia, reconoció el Estado de Palestina en el primer gobierno del Presidente Piñera y ha sostenido, a lo largo de todos los gobiernos, la misma línea en sus votaciones en los organismos internacionales, condenando la ocupación, el proceso de colonización de Cisjordania y Jerusalén Este, así como las flagrantes violaciones al Derecho Internacional y los Derechos Humanos.

–Un grupo de diputados presentó el 2 junio en la Cámara una ley que prohíbe la importación de mercancías, bienes o productos provenientes de territorios que sean considerados como asentamientos ilegales en territorios ocupados. ¿Ustedes respaldan esa norma o les parece que puede ser discriminatorio (que es lo que sostiene la Comunidad Judía)?

–Vemos con buenos ojos el proyecto, porque nos importa y afecta que en Chile se comercialicen productos de Territorios Ocupados de cualquier parte del mundo, más si provienen de Palestina. Debe entenderse que cualquier colonia israelí que se instale en territorio palestino constituye un crimen de guerra. Las empresas israelíes no pueden operar y producir ahí ni menos beneficiarse de esta situación porque es ilegal. Ahora, hay que destacar que este proyecto de ley no prohíbe la comercialización con Israel sino que afecta a las importaciones que provengan de los territorios ocupados ilegalmente por esta potencia. Chile no está innovando en esta materia, en Irlanda existe un proyecto que está en su último trámite legislativo muy similar a la iniciativa legal chilena y la Unión Europea prohíbe que productos provenientes de las colonias ingresen con un etiquetado que diga made in Israel.

–En la Cámara de Diputados existe la bancada chileno-palestina, ¿hay otras leyes que respalden o que estén promoviendo en este momento?

–Como Comunidad Palestina somos muy respetuosos de la independencia de los poderes del Estado, creemos y confiamos en su autonomía, por lo tanto nosotros no promovemos las leyes, pero sí respaldamos todas las iniciativas legales que estén en concordancia con el Derecho Internacional y los Derechos Humanos.

–En una entrevista concedida a El Líbero por un proyecto de reforma constitucional, que busca establecer como causal de pérdida de la nacionalidad chilena el prestar servicio militar en un Estado extranjero, el abogado Gabriel Zaliasnik plantea que este tipo de normas en el Congreso lo que hacen es dañar y socavar las buenas relaciones históricas que han habido entre la comunidad judía y palestina en Chile. ¿No lo ve de esa forma?

–Creo sinceramente que es un tema de soberanía de los países. Entiendo que no es un proyecto que afecte solo a chilenos que hagan el servicio militar en Israel y en el caso de los chilenos de origen palestino este proyecto no tendría ningún efecto, Palestina no tiene permitido tener Ejército y por lo tanto no podrían hacer ningún tipo servicio militar. Hay que destacar que Israel, al igual que muchos otros países, tiene Servicio Militar Obligatorio, pero han surgido diversos casos de jóvenes israelíes que se han negado a hacerlo, como es el caso de Atalya Ben-Abba, quien recurrió a la objeción de conciencia para evitar enrolarse en el Ejército israelí a causa de la política de ocupación que lleva a cabo Israel contra los palestinos, según consignó hace unas semanas un medio israelí.

–Hay quienes en la comunidad palestina ven con preocupación que la candidatura presidencial de Daniel Jadue provoque que se mezcle la causa palestina con la causa política del candidato comunista y que aparezca como que la causa palestina y el proyecto comunista son sinónimos. ¿Es eso un riesgo?

–Más que un riesgo es algo que ciertos grupos están intentando instalar con ciertos fines, la realidad es que nuestra comunidad es muy diversa, en el más amplio sentido de la palabra. Contamos con representantes de origen palestino en el empresariado, la academia, la cultura, el deporte así como en el ámbito público y político. Hay chilenos de origen palestino de todas las tendencias, desde los partidos más a la derecha a los más de izquierda. Entre ellos figura Francisco Chahuán, nuevo presidente de RN así como sus correligionarios Leopoldo Pérez y Marcela Sabat; Mónica Zalaquett, actual ministra de la Mujer; Isabel Plá, vicepresidenta de la UDI; Issa Kort, recién nombrado Embajador en la OEA; Fuad Chahin, constituyente y ex Presidente de la DC; Eugenio Tuma; Sergio Bitar; Jorge Tarud, en el PPD; Jorge Brito, diputado de RD y el mismo presidenciable, Daniel Jadue, entre tantos otros ejemplos. Somos diversos y transversales y lo que nos une es el orgullo de nuestro origen, la preocupación por la tierra de nuestros padres o abuelos y alcanzar una paz justa y duradera.

Pero esto se dificulta cuando vemos que en base a las etiquetas que están intentando instalar se ha generado un rebrote de lo que en Chile se llamó la “turcofobia”. Esto es una discriminación a los chilenos de origen árabe en general y palestino en particular, en razón a su origen. Esto al igual que cualquier discriminación nos parece inaceptable.

–¿Cómo ve la comunidad palestina en Chile el actual momento político en el país, con proceso constituyente y elecciones presidenciales?

Como representante de la Comunidad Palestina somos muy respetuosos de los procesos electorales internos de Chile y no apoyamos ninguna candidatura en específico, ni nos pronunciamos por un proceso en particular. Somos una comunidad integrada a Chile y tanto entre los chilenos de origen palestino como en la dirigencia de la Comunidad hay diversidad de opiniones políticas, pero lo que sí todos queremos es que a Chile le vaya bien y que entre todos construyamos un mejor país.

 

Fuente: El Líbero