La propuesta incluye el restablecimiento de la posición diplomática de la Autoridad Palestina y la reapertura de las instituciones palestinas en Jerusalén Este, además de la suspensión de la construcción en los asentamientos de Cisjordania Ocupada.

Funcionarios de la Autoridad Palestina (AP) entregaron a la administración estadounidense una lista de propuestas que desean llevar a cabo para avanzar en el proceso diplomático con Israel, durante el mandato de Joe Biden.

Son aproximadamente 30 propuestas de una lista que aborda el restablecimiento de los poderes gubernamentales de la Autoridad Palestina, la mejora de la economía y el tratamiento de la calidad de vida de los palestinos.

Según una fuente conocedora de la iniciativa, los tres actores implicados en la diplomacia palestino-israelí -el nuevo gobierno israelí, la administración Biden y la Autoridad Palestina- no creen que en este momento sea posible avanzar en el proceso mediante una actividad diplomática pública significativa, pero algunos de los proyectos propuestos podrían llevarse a cabo “bajo el radar”, sin atraer la atención pública palestina o israelí.

“A todos les interesa mantener un perfil bajo”, dijo la fuente consignada por el diario israelí Haaretz. “No todas las propuestas que aparecen en el documento pueden llevarse a cabo en la actualidad, pero incluso si fuera posible avanzar en algunos de los pasos, al menos en el ámbito civil, eso proporcionaría un avance para los palestinos y mejoraría su calidad de vida”, agregó.

El documento incluye una serie de proyectos del ámbito civil, entre los que figura aumentar el número de permisos de trabajo israelíes entregados a los palestinos, autorizar la reagrupación familiar y regular la construcción en las ciudades y pueblos palestinos para dar cabida al crecimiento natural de la población.

En el área económica, la Autoridad Palestina pretende impulsar el envío de permisos de visita a las zonas que están bajo su control y desarrollar nuevos proyectos turísticos, incluido el turismo religioso en partes de Cisjordania bajo control israelí (Zona C) y en la región del Mar Muerto.

Por otro lado, el documento contempla que se autorice directamente a la Autoridad Palestina importar combustible desde Jordania, mediante la construcción de un oleoducto, así como otras instalaciones que incluyan los puertos de Israel. Además, el documento propone ampliar la capacidad de la Autoridad Palestina para exportar mercancías, el establecimiento de una zona de libre comercio dentro de su territorio y la concesión de permisos de construcción para centrales eléctricas y proyectos de energía verde.

Dentro de las propuestas, también se detallan una serie de medidas para restablecer la posición diplomática de la AP, como por ejemplo mejorar el status quo en el Monte del Templo de Jerusalén (sin describir lo que implicaría), la reapertura de las instituciones palestinas en Jerusalén Este que Israel había cerrado, y la suspensión de la construcción en los asentamientos de Cisjordania (así como en Jerusalén Este). También se propone la evacuación de los puestos de avanzada israelíes no autorizados en Cisjordania y evitar el control israelí de la tierra en el Área A (la parte del territorio bajo control civil y de seguridad palestino).

En esa misma línea, el documento pide la liberación de prisioneros palestinos por parte de Israel de acuerdo con la cuarta etapa de un plan ya elaborado por la autoridad israelí y los palestinos que fue suspendido en 2014. Se daría prioridad a los presos de más edad y a los más jóvenes, incluidas las mujeres. También se pide ampliar la autoridad de la policía palestina permitiéndoles portar armas que se les han prohibido en los últimos años.

 

Fuente: Haaretz

Edición: Comunidad Palestina de Chile