Críticos a la medida legal dicen que es racista y está destinada a restringir el crecimiento de la minoría palestina de Israel.

El Parlamento israelí votará hoy si renueva una ley temporal promulgada por primera vez en 2003, la cual impide a los ciudadanos palestinos de Israel extender la ciudadanía o incluso la residencia a los cónyuges de Cisjordania y Gaza Ocupadas.

Los críticos, entre los que se encuentran muchos legisladores israelíes de izquierdas y palestinos, afirman que se trata de una medida racista destinada a restringir el crecimiento de la minoría palestina de Israel, mientras que los partidarios afirman que es necesaria por motivos de seguridad.

La ley crea una serie de dificultades para las familias palestinas que atraviesan las fronteras que separan a Israel de los territorios ocupados de Jerusalén Este, Cisjordania y la Franja de Gaza, tras la guerra de 1967.

Permiso para vivir en tu propia casa

La Ley de Ciudadanía y Entrada en Israel se promulgó como medida temporal en 2003, en el punto más álgido de la segunda Intifada, cuando en respuesta a la escalada de medidas violentas israelíes en los territorios ocupados, los palestinos atacaron a Israel.

Los defensores de la ley decían que los palestinos de Cisjordania  Ocupada y Gaza eran susceptibles de ser reclutados por grupos armados y que la investigación de seguridad por sí sola era insuficiente.

La ley se renovó incluso después de que el levantamiento terminara en 2005 y el número de ataques descendiera. En la actualidad, Israel permite la entrada regular de más de 100.000 trabajadores palestinos procedentes de Cisjordania Ocupada.

“Se aprobó en medio de la Intifada, y ahora estamos en un periodo muy diferente”, dijo Yuval Shany a The Associated Press, experto legal del Instituto de la Democracia de Israel. Además, Shany afirmó que “Israel ha mejorado enormemente sus capacidades tecnológicas para controlar a los palestinos que entran”.

“No creo que el argumento de la seguridad sea muy sólido en este momento”, agregó Shany.

La ley dificulta a los ciudadanos palestinos de Israel traer a sus cónyuges desde los territorios ocupados de Cisjordania y la Franja de Gaza hacia Israel, lo que afecta a miles de familias.

Mohammed Zaatreh, palestino que lleva un documento de identidad de Cisjordania, vive en la Jerusalén Oriental Ocupada con su esposa y su hija, ambas con documentos de identidad de Jerusalén.

Zaatreh, cada 12 meses, tiene que solicitar un permiso militar israelí especial para vivir en su propia casa. El permiso le impide tener un seguro médico israelí, conseguir un empleo, un permiso de conducir israelí y, según dice, la tranquilidad. “En cualquier momento pueden decirte que tienes que irte y que no eres bienvenido”, dijo Zaatreh a Al Jazeera.

Su esposa, Hanadi Gheith, dijo que si se eliminara la ley de ciudadanía, la familia tendría más libertad. “Podría trabajar, moverse y vivir la vida cotidiana con más facilidad”, afirmó. “A diferencia de cuando no tienes nada y estás con miedo todo el tiempo”, agregó.

Los cónyuges hombres mayores de 35 años y las mujeres mayores de 25, así como algunos casos humanitarios, pueden solicitar el equivalente a un permiso de turista, que debe renovarse periódicamente.

Los cónyuges palestinos de Gaza están completamente prohibidos desde que Hamas tomó el control de la zona en 2007.

La ley no se aplica a los casi 500.000 colonos israelíes que viven en Cisjordania Ocupada, que tienen plena ciudadanía israelí. Según la Ley del Retorno de Israel, los judíos que llegan desde cualquier parte del mundo pueden obtener la ciudadanía.

 

Fuente: Al Jaazera

Edición: Comunidad Palestina de Chile