El medio internacional israelí Haaretz publicó hoy más pruebas de los presuntos crímenes de guerra cometidos por Israel en mayo pasado, los cuales fueron ratificados por Human Right Watch, detallando la muerte de un infante palestino, un adolescente y otros cuatro civiles.

Nuevas pruebas revelan que Israel cometió crímenes de guerra contra los palestinos tras los 11 días de bombardeos en la Franja de Gaza.  Así lo indican los testimonios de testigos presenciales de las familias palestinas bombardeadas en el enclave costero, lo que puede considerarse un encubrimiento por parte del Ejército israelí de posibles crímenes de guerra, consigna hoy el diario israelí Haaretz.

Los testimonios indican que los soldados israelíes dispararon “por error” proyectiles en una zona habitada por agricultores palestinos, los cuales nunca fueron informados ni penalizados.

Las víctimas fueron “civiles no combatientes” como los definen los israelíes, quienes murieron en manos del Ejército de ocupación mientras llovían bombas sobre la Franja de Gaza durante la embestida de mayo.

Blanco de esos ataques, fueron las casas de agricultores beduinos en el complejo de Al-Karya, cerca de Beit Lahia, cuando no deberían haber estado en su mira ya que no son bases militares.

A pesar de haber sido un ataque contra civiles, el Ejército israelí solo ha dicho que “han aprendido las consecuencias desde el punto de vista profesional y las han infundido en la unidad”.

Por su parte, Haaretz consignó diversos testimonios que sugieren la admisión de un juego sucio por parte de los israelíes que no se ha admitido públicamente. Se afirma que algunos soldados de bajo rango fueron suspendidos por un tiempo y luego regresaron a sus puestos, mientras que el oficial del batallón fue trasladado a un puesto de entrenamiento. Por lo que se concluye que ningún oficial israelí de alto rango fue castigado ni menos despedido.

Además, durante la noche del bombardeo, los residentes no fueron informados de la necesidad de desalojar sus hogares en previsión del inminente ataque, como se dice que es lo habitual durante los combates en Gaza.

La familia Abu Daya fue una de las afectadas durante los ataques del 10 de mayo. “Encontré a mis hijas, los cuerpos de algunas de ellas estaban destrozados”, dijo Nasser Abu Fares Abu Daya. “Mis hijos estaban heridos y todo el lugar estaba lleno de sangre”.

Abu Fares era padre de 12 hijos y por la noche era padre de nueve. Sus hijas Fawziya de 17 años, Nisrin de 26, Sabrine de 28 y su bebé de nueve meses, Mohammed Salama, habían sido asesinados.

Haaretz recogió testimonios de los vecinos de Abu Daya, quienes también perdieron a miembros de su familia. Estos son ejemplos de lo que Human Rights Watch (HRW) considera como “aparentes crímenes de guerra durante los combates de mayo”. El grupo de derechos emitió sus conclusiones el mes pasado tras investigar tres ataques aéreos israelíes que, según informaron, mataron a 62 civiles palestinos.

Fuente: Monitor de Oriente

Edición: Comunidad Palestina de Chile