Las malas prácticas de Israel se han intensificado, incluyendo la negligencia médica, en medio de los temores de la propagación del coronavirus, aseguró el Club de Prisioneros Palestinos.

La Sección 3 de la prisión de Ashkelon está asignada para prisioneros de alta seguridad y actualmente se vive un estado de extrema tensión debido a la escalada de abuso israelí y a las trágicas condiciones que enfrentan durante todo el día. Así lo afirmó a través de un comunicado el Club de Prisioneros Palestinos, señalando además que “el creciente número de presos enfermos y la continua política de negligencia médica de la administración penitenciara exacerban el estado de tensión”.

La agonía de los palestinos encerrados en la prisión de Ashkelon ha empeorado, luego de que la administración israelí haya llevado más detenidos, provocando un colapso de gente en las celdas.

“Los presos temen que el coronavirus se propague entre ellos”, dijo el grupo de derechos humanos, debido a que varios presos y guardias han dado positivo al examen de COVID-19.

Distintos grupos de Derechos Humanos afirmaron que, hasta el 30 de junio, Israel tenía aproximadamente a 4.850 prisioneros, incluyendo a 41 mujeres, 225 niños y 540 detenidos administrativos.

 

Fuente: Middle East Monitor

Edición: Comunidad Palestina de Chile