Yaakov Sharett, de 95 años, descendiente de una emblemática familia sionista y antiguo miembro del Shin Bet, se ha convertido en un antisionista que anima a la gente a abandonar Israel.

Yaakov Sharett, hijo del primer ministro de Relaciones Exteriores y segundo primer ministro de Israel, Moshe Sharett, no tiene necesidad de andarse con rodeos. Es agudo, incisivo y preciso, y quiere enviar a los lectores un mensaje difícil de digerir.

En ese sentido Sharett, que sirvió en el grupo Palmach y fue voluntario en la Brigada Judía del Ejército Británico durante la Segunda Guerra Mundial, cofundó un kibbutz en el Negev y sirvió en el Servicio de Seguridad Shin Bet y en Nativ, la oficina de enlace del gobierno para la inmigración procedente de Europa del Este recalcó que “este pecado original nos persigue y nos perseguirá y se cernirá sobre nosotros. Lo justificamos, y se ha convertido en un miedo existencial, que se expresa de todo tipo de formas. Hay una tormenta bajo la superficie del agua”, dice.

Debido a esta situación de la Ocupación y abusos contra el pueblo palestino es que Sharett indica su temor por el “futuro” de Israel.  “Tengo 94 años, he llegado a mi edad en paz. Económicamente, mi situación es razonable. Pero temo por el futuro y el destino de mis nietos y bisnietos”.

Sharett afirma que colaboró en contra de su voluntad y reconoce que existen abusos en contra de los palestinos.

“Me describo como un colaborador contra mi voluntad. Soy un colaborador forzado con un país criminal. Estoy aquí, no tengo dónde ir. Por mi edad no puedo ir a ningún sitio. Y eso me molesta. Todos los días. Este reconocimiento no me abandona. El reconocimiento de que al final Israel es un país que ocupa y abusa de otro pueblo”, indicó.

Algunos de los Sharett -la familia está formada por Yaakov y su esposa Rina, con sus tres hijos, cinco nietos y ocho bisnietos- ya se han trasladado al extranjero, a Nueva York.

Su abuelo, Yaakov Shertok -por el que recibió su nombre, y cuyo apellido se judaizó más tarde a Sharett- fue uno de los fundadores del movimiento Bilu, “pioneros de Palestina”. Llegó a Israel en 1882, después de una serie de matanzas en Rusia y fueron apodados Sufot b’Negev: “Tormentas en el Sur”.

Moshe Sharett, el padre de Yaakov, nació en la ciudad de Kherson, a orillas del río Dniéper, que hoy se encuentra en Rusia. Luego, en 1906, a raíz de más pogromos, el abuelo y su familia regresaron a Israel, esta vez de forma permanente.

El hijo del hombre que firmó la Declaración de Independencia de Israel en 1948 está terminando sus días como antisionista que se opone a la inmigración de judíos y fomenta la emigración de Israel, y predice días oscuros para su país.

Fuente: Haaretz

Edición: Comunidad Palestina de Chile