Las fuerzas israelíes atacaron hoy las tierras de cultivo al este de las ciudades de Deir Al Balah y Khan Younes en la asediada Franja de Gaza, según el corresponsal de WAFA.

Indicó que los soldados israelíes estacionados a lo largo de la frontera abrieron un intenso fuego de ametralladora y bombas de gas lacrimógeno contra los agricultores que intentaban acceder a sus tierras para inspeccionar los daños causados a sus cultivos de invierno tras las recientes condiciones meteorológicas al este de las ciudades en el centro y el sur de la franja, sembrando el pánico entre ellos y obligándoles a huir por su seguridad.

Catorce años después de la “retirada” israelí de Gaza, Israel no lo ha hecho realmente de ella; sigue controlando sus fronteras terrestres, el acceso al mar y el espacio aéreo.

Los 2 millones de habitantes de Gaza siguen sometidos a una ocupación de “control remoto” y a un estricto asedio, que ha destruido la economía local, ha estrangulado los medios de vida de los palestinos, los ha sumido en unas tasas de desempleo y pobreza sin precedentes y los ha aislado del resto de los territorios palestinos ocupados y del resto del mundo.

Gaza sigue siendo un territorio ocupado, sin control sobre sus fronteras, aguas territoriales o espacio aéreo. Mientras tanto, Israel cumple muy pocas de sus responsabilidades como potencia ocupante, y no satisface las necesidades básicas de los civiles palestinos que viven en el territorio.

Uno de cada dos palestinos de Gaza es un refugiado de las tierras de lo que ahora es Israel. Ese gobierno les prohíbe ejercer su derecho al retorno, consagrado en el derecho internacional, porque no son isralíes.

Fuente: WAFA