El Estado de Palestina hizo un requerimiento al Secretario General de la ONU, al Presidente del Consejo de Seguridad y al Presidente de la Asamblea General para que protejan el barrio de Sheikh Jarrah en la Jerusalén ocupada.

El martes, el Observador Permanente del Estado de Palestina en la ONU, Riyad Mansour, envió tres cartas idénticas a los tres funcionarios de la ONU, con el título “Palestina hace un llamamiento para proteger Sheikh Jarrah y los lugares sagrados”, según la agencia de noticias palestina, WAFA.

En sus cartas, Mansour informaba a los funcionarios de la ONU de las continuas violaciones cometidas por Israel contra el indefenso pueblo palestino, especialmente en la Jerusalén ocupada, y de sus continuos ataques a los lugares religiosos cristianos, con la plena confianza de que Israel no tendrá que rendir cuentas.

Subrayó la necesidad de movilizar los mecanismos diplomáticos, políticos y jurídicos disponibles para evitar un mayor deterioro de la situación.

Los residentes del barrio de Sheikh Jarrah viven en un ambiente inquietante, ya que se ven amenazados con el desalojo forzoso y la demolición de las viviendas, además de las continuas provocaciones de los colonos. La última de estas provocaciones ha sido la del miembro extremista de la Knesset, Itamar Ben-Gvir, que ha levantado una tienda de campaña en el barrio para utilizarla como su “oficina”.

Mansour llamó la atención sobre el incumplimiento por parte de la comunidad internacional de su obligación de imponer sanciones por este tipo de violaciones, ponerles fin y garantizar la justicia para las víctimas.

El embajador Mansour dijo: “Nos vemos obligados a detallar los crímenes cometidos deliberadamente por Israel, la potencia ocupante. Mes tras mes, el Consejo de Seguridad se reúne para debatir la cuestión palestina, que es el punto más antiguo de su orden del día, y sin embargo no adopta medidas acordes con sus obligaciones estipuladas en la Carta de la ONU y, en particular, la aplicación de sus propias decisiones.”

Mansour reveló que en enero se intensificaron los crímenes y las violaciones que siguieron al miserable récord de violaciones de 2021. “Este desafortunado ciclo contribuyó sin duda a la prolongación de esta injusticia y, al mismo tiempo, a socavar el derecho internacional y la credibilidad del Consejo de Seguridad a costa de todos”, dijo.

Asimismo, explicó a los funcionarios de la ONU que los acontecimientos de este mes también coinciden con las campañas israelíes que se llevaron a cabo en febrero del año pasado, especialmente en lo que respecta a las campañas de desplazamiento forzoso y a la continua confiscación de tierras palestinas en Jerusalén y sus alrededores, que es uno de los principales objetivos de las políticas ilegales de Israel.

Mansour continuó diciendo que, hace exactamente un año, se advirtió a la comunidad internacional sobre la confiscación de tierras palestinas en la Jerusalén ocupada por parte de Israel. Añadió que la comunidad internacional se enfrenta hoy a la misma advertencia, ya que Israel pretende ampliar el llamado “parque nacional” en tierras de propiedad de la iglesia y en los lugares santos cristianos de A-Tur -Monte de los Olivos, en una flagrante violación del actual estatus histórico y legal de los lugares santos de la ciudad.

Destacó que esta zona es un importante lugar de peregrinación para los cristianos. Además, el derecho internacional prohíbe claramente la confiscación de tierras en los territorios ocupados y cualquier intento de cambiar su demografía, carácter y estatus. Pidió que se rechacen y condenen estos actos ilegales.

Refiriéndose a los acontecimientos de Sheikh Jarrah, Mansour confirmó que, hace exactamente un año, la comunidad internacional fue notificada sobre las campañas israelíes de confiscación y desplazamiento masivo en Jerusalén, especialmente en los barrios de Sheikh Jarrah y Silwan.

En la carta decía: “Hoy en día la situación en Sheikh Jarrah sigue siendo una situación en la que las familias duermen con miedo, sin saber si seguirá habiendo un techo sobre sus cabezas, o si soldados fuertemente armados irrumpirán en las casas en medio de la noche, o si los colonos prenderán fuego a sus casas y propiedades”.

Se hizo eco de la decisión de Amnistía Internacional de que la actual campaña de deportación forzosa en el barrio de Sheikh Jarrah “es un crimen de guerra y uno de los pilares del régimen de apartheid israelí”.

Terminó su carta diciendo: “Reiteramos nuestros llamamientos para que se apliquen las más de 800 resoluciones de la Asamblea General y las 80 del Consejo de Seguridad que pedían el fin de esta injusticia.”

Fuente: monitordeoriente.com