Las fuerzas de ocupación israelíes (IOF) atacaron el martes por la mañana a los agricultores palestinos en el centro y el sur de la Franja de Gaza asediada, informaron fuentes locales.

Dijeron que las IOF estacionadas a lo largo de la frontera oriental de Gaza abrieron fuego contra un grupo de agricultores mientras éstos cuidaban sus tierras, al este de Deir al-Balah, obligándolos a huir para ponerse a salvo.

Las fuentes añadieron que los soldados fuertemente armados también abrieron fuego de ametralladora y botes de gas lacrimógeno contra agricultores al este de la ciudad de al-Karara, al noreste de la ciudad de Khan Younes, obligándoles a huir para ponerse a salvo.

Sin embargo, no se registraron heridos.

Catorce años después de la “retirada” israelí de Gaza, Israel no se ha retirado realmente de ella; sigue controlando sus fronteras terrestres, el acceso al mar y el espacio aéreo.

Dos millones de palestinos viven en la Franja de Gaza, que lleva 12 años sometida a un bloqueo israelí punitivo y paralizante y a repetidos ataques que han dañado gravemente gran parte de las infraestructuras del enclave.

Los dos millones de habitantes de Gaza siguen sometidos a una ocupación de “control remoto” y a un estricto asedio, que ha destruido la economía local, ha estrangulado los medios de vida de los palestinos, los ha sumido en unas tasas de desempleo y pobreza sin precedentes y los ha aislado del resto de los territorios palestinos ocupados y del resto del mundo.

Gaza sigue siendo un territorio ocupado, sin control sobre sus fronteras, aguas territoriales o espacio aéreo. Mientras tanto, Israel cumple muy pocas de sus responsabilidades como potencia ocupante, y no atiende las necesidades básicas de los civiles palestinos que viven en el territorio.

Uno de cada dos palestinos de Gaza es un refugiado de las tierras de lo que ahora es Israel. Ese gobierno les prohíbe ejercer su derecho al retorno, consagrado en el derecho internacional, porque no son judíos.