El Kneset tras más de 200 horas de deliberaciones, aprobó la “Ley de Ciudadanía y Entrada en Israel (Orden Temporal)”, 2022, por una mayoría de 45-15 votos, que afirma que su propósito es garantizar una mayoría demográfica judía.

La Organización de Derechos Adalah dijo en un comunicado que “La Ley de Ciudadanía y Entrada en Israel” es una de las leyes más racistas y discriminatorias del mundo, y debe ser derogada inmediatamente”.

Adalah declaró que esta ley racista prohíbe la unificación de las familias palestinas, ya que prohíbe al ministro del Interior conceder la residencia o la condición de ciudadano a los palestinos de Cisjordania y la Franja de Gaza que estén casados con ciudadanos palestinos de Israel.

También prohíbe la unificación entre un ciudadano o residente de Israel con cónyuges de “estados enemigos”, incluidos Siria, Líbano, Irak e Irán, añadió la organización de derechos humanos.

Adalah subrayó que ningún otro Estado prohíbe a sus ciudadanos el ejercicio de su derecho básico a la vida familiar, basándose únicamente en su identidad nacional o étnica.

Durante 18 años, la Kneset ha renovado repetidamente la prohibición, y el Estado ha defendido la legalidad de la medida ante el Tribunal Supremo israelí con argumentos de seguridad infundados y sin fundamento.

Fuente: Days of Palestine