Un israelí responsable de la seguridad en el asentamiento ilegal de Gilad, en Cisjordania ocupada, fue detenido, acusado de cometer actos de vandalismo contra propiedades palestinas, informaron los medios de comunicación israelíes.

Yair Oppenheimer fue detenido bajo la sospecha de haber rociado grafitis racistas y haber rajado neumáticos en la aldea palestina de Farata el lunes por la noche, y se le acusa de haber obstaculizado una investigación policial sobre el incidente, según el periódico Haaretz.

Las pintadas realizadas en una casa palestina decían: “Su día llegará, saludos del pueblo de Israel”.

El Tribunal de Primera Instancia de Jerusalén prorrogó la detención de Oppenheimer hasta el viernes, decisión que el abogado del acusado, Avichai Hajbi, recurrió, según Haaretz.

“Oppenheimer se fijó en tres figuras que despertaron sus sospechas, y posteriormente llamó al ejército al lugar”, dijo Hajbi.

El coronel Roi Zweig, comandante de la Brigada Regional del ejército israelí de ocupación, responsable del asentamiento de Gilad, defendió ante el tribunal la “profesionalidad” de Oppenheimer y dijo que informó del incidente a los militares.

Este hecho se produce después de que las fuerzas israelíes mataran el martes a tres palestinos en Cisjordania.

El ministerio de Salud palestino identificó a las víctimas como Nader Rayan, un joven de 17 años del campo de refugiados de Balatah, en Nablus, y Alaa Shaham, un joven de 20 años del campo de refugiados de Qalandia, situado al norte de Jerusalén.

Tres palestinos, dos de ellos adolescentes, murieron también en redadas israelíes en Cisjordania a principios de este mes.

En febrero, se informó de que se había escrito “nuestra tierra para nuestro pueblo” en los muros de la aldea palestina de As Sawiya.

Fuente: The New Arab / Haaretz