El relator especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, Michael Lynk, presentó un informe al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, concluyendo que Lynk concluyó la situación en Palestina ocupada equivale a un apartheid.

Según Amnistía Internacional, que se hizo eco de este informe, analiza la situación actual de los derechos humanos en Palestina ocupada y concluye que los judíos israelíes y los palestinos viven “bajo un régimen único que diferencia su distribución de derechos y beneficios sobre la base de la identidad nacional y étnica, y que garantiza la supremacía de un grupo sobre el otro y en detrimento de éste”.

El informe, añadió Amnistía, muestra cómo Israel “dota a un grupo racial-nacional-étnico de derechos, beneficios y privilegios sustanciales mientras somete intencionadamente a otro grupo a vivir detrás de muros, puestos de control y bajo un régimen militar permanente”, y concluye que esto “satisface la norma probatoria imperante para la existencia del apartheid”.

Al comentar el informe, Saleh Higazi, director adjunto para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional, indicó que lasa violaciones de derechos humanos y el regímen de apartheid son evidentes en contra de los palestinos, que se ven disminuídos frente a la dominación por parte de Israel.

“Las conclusiones del relator especial son un complemento importante y oportuno al creciente consenso internacional de que las autoridades israelíes están cometiendo apartheid contra el pueblo palestino. El informe detalla cómo Israel ha establecido un sistema de opresión por motivos raciales contra los palestinos, diseñado explícitamente para mantener la dominación judía israelí, y mantenido mediante la comisión de graves violaciones de los derechos humanos.”

El académico canadiense añadió que la fallida estrategia de Israel de censurar y desacreditar a cualquiera que utilice la palabra apartheid “no puede ocultar el creciente consenso entre los expertos de que la dura realidad de la opresión absoluta a la que Israel somete a los palestinos a diario es un ejemplo de apartheid de libro”.

El 1 de febrero, Amnistía publicó su propio informe, que califica a Israel de “Estado de apartheid” y solcita que las autoridades de la Ocupación sean llevados ante los tribunales internacionales.

El documento de 280 páginas, titulado “El apartheid de Israel contra los palestinos: Sistema cruel de dominación y crimen contra la humanidad”, describe cómo el Estado israelí segrega y controla a los palestinos para mantener la hegemonía judía.

A pesar del creciente número de grupos de derechos que califican las políticas israelíes de apartheid, Estados Unidos y otros aliados occidentales se han abstenido de hacer tales declaraciones.

Fuente: Days of Palestine