Conocidos y nombrados por sus falafels crujientes y sabrosos, desde 1948, Afteem Al Yafawi Restaurant ha recibido a miles de turistas de Palestina y de todo el mundo, donde experimentan un clima árabe y la comida tradicional.

El destino siempre ha jugado un papel fundamental para cambiar la vida de las personas, al igual que sucedió con Saliba Salameh y su familia. La Nakba o Catástrofe, en 1948 fue la razón principal de su migración de Jaffa a Belén, el lugar de nacimiento de Jesús. Se instaló en dicha ciudad y comenzó un pequeño proyecto de venta de comida popular como falafel, hummus y foul después de haber estado llevando adelante la panadería Ar Roumi en Jaffa.

Empezó su pequeño emprendimiento y le enseñó a sus hijos Afteem, Bishara, Naim, Farouq y Boutros, pero ante todo les enseñó el amor y la unidad que han sido la base de su éxito y continuidad, y les ayudó a hacer su restaurante uno muy famoso.

El restaurante lleva el nombre del hermano mayor Afteem, y se ha convertido en una parte importante del patrimonio intangible de Belén y Palestina. Según cuentan sus dueños a través de sus plataformas, la historia que comenzó en 1948 y es un ejemplo vivo de una nación fuerte que no se rinde a pesar de todas las circunstancias y el contexto difícil como es vivir en un país ocupado.

Así, la historia del local gastronómico Afteem que, aunque se ha convertido en parte del patrimonio de Belén, aún conserva el nombre de Jaffa y lo seguirá siendo para siempre. El restaurante Afteem Al Yafawi es el símbolo de la autenticidad.