La primera impresión que te llevarás cuando llegues a Belén son sus largas calles empedradas que se pierden como laberintos y se perciben diversos olores que se mezcla, entre el café, te y especias que le dan una especial identidad a esta ciudad santa, lugar donde nació Jesucristo.

 

Para los que van por primera vez , está mágica ciudad, más conocida por ser el el epicentro de la Navidad, está a 9 km al sur de Jerusalén y enclavada en entre montañas esta pequeña localidad se ha convertido en un gran lugar turístico, La Iglesia de la Natividad, La Tumba de Raquel, La Gruta de la Leche, la Mezquita de Omar, el muro de Apartheid y el Suq son algunas de las atracciones que los turistas pueden apreciar por sus angostas y calles además de su excelente gastronomía.

 

Basílica de la Natividad

 Esta es la primera e imperdible atracción por la que los turistas visitan la ciudad y es considerado el templo cristiano más antiguo en uso.

Por todos lados cuelgan lámparas brillosas, el olor a incienso y las puertas secretas que deben esconder secretos milenarios se hacen presentes a simple vista, un episodio antiquísimo de historia del que todos quieren ser presentes, sobre todo, al llegar centro de esta gran iglesia donde está La Gruta de la Natividad, la que está bajo el presbiterio, tiene forma de una capilla de reducidas dimensiones y un pequeño ábside en el lado oriental.

Allí hay un altar y, debajo, una estrella de plata que señala el lugar donde Cristo nació de la Virgen María. La acompaña una inscripción, que reza “Hic de Virgine Maria Iesus Christus natus est”

El pesebre donde María acostó al Niño, tras envolverlo en pañales, se encuentra en una capillita anexa. En realidad, es un hueco en la roca, aunque hoy está recubierto de mármol y anteriormente lo estuvo de plata. Enfrente, hay un altar llamado de los Reyes Magos, porque tiene un retablo con la escena de la Epifanía.

Más conocido como el “portal de Belén” donde nació Jesús este gran templo es compartido por la Iglesia Ortodoxa Griega, la Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica, junto a los Ortodoxos Sirios y Coptos.

Plaza del Pesebre

Cuando llegas a esta plaza y te paras al centro, descubres que desde ahí puedes ver los puntos más importantes de la ciudad: el Suq donde puedes comprar desde souvenirs hasta aliños y verduras, la Iglesia de la Natividad, ahí mismo podrás encontrar el Peace Center, ese amigable lugar atendido por palestinos que vivieron en Chile donde podrás fumar un arguile, disfrutar de  un café, un té con menta o alguna que otra delicia mientras admiras la Basílica de la Natividad de fondo.

Otra de las cosas que podrás disfruta si paseas por acá es la hospitalidad del palestino, ese que no duda en ayudarte o hablarte al verte y por supuesto disfrutar de los mejores falafels de la ciudad en el famoso restaurant “Afteem”, uno de los más conocidos de la ciudad.

Y si caminas unas pocas cuadras llegaras a Fawanis, el famoso lugar donde venden Knafeh, el dulce más apetecido por los palestinos, ese sabor que solo podrás sentir en tu paladar en tierras palestinas debido a su preparación con queso de cabra natural, pistachos, almíbar y agua de rosas.

Gruta de la Leche

La historia cuenta que una gota de leche de la Virgen María cayó en el suelo de la cueva de esta Gruta y cambió el color a blanco, es así como desde el siglo V se construyó una iglesia Bizantina ,de la que en la actualidad solo quedan partes de un mosaico en el piso de una actual iglesia católica muy pequeñita, a la cual cientos de personas, sobre todo las que desean concebir hijos , y no pueden o sus enviados, acuden por una oración , conversan con los sacerdotes, les cuentan la situación ,dejan sus ofrendas, obtienen un poco de esa polvo que sale de ahí y siguen su camino de fé a distancia.

La tradición dice que si un niño es concebido tras haber seguido estos pasos hay que enviar una foto en son de agradecimiento, y eso es lo que se aprecia dentro de esta gruta milagrosa que queda a un costado de la Basílica de la Natividad.

Museo de Belén

La unión de Mujeres Árabes Belén inició la idea de este museo en 1977 y no fue sino 30 años después que se logró su inauguración un 28 de febrero de 2015.

En la actualidad este edificio de dos pisos guarda piezas invaluables de nuestra cultura que fueron donadas por Hanan y Farah Munayyer, de la Fundación Palestina “Heritage Foundation”. Cada vestido fue realizado en un estilo específico correspondiente a su región de origen en Palestina, siendo parte de las piezas más exclusivas del museo.

Pero esta colección no solo incluye vestimentas, sino que también cerámicas, pinturas, vidrio, madera de nácar y olivo e íconos. Estos dos últimos representan las piezas más importantes de la historia de la ciudad, ya que los artesanos son originarios de la zona.

Pero eso no es todo lo que puedes encontrar en este museo, si quieres probar los auténticos platos de nuestra cultura como los shishbarak, hojas de parra y el famoso mensaf, este es el lugar.

Algo muy importante a destacar es que la tienda de souvenirs del museo está comprometida con los artesanos y artistas a través de un trato justo con sus trabajos, así como también con iniciativas como “Ma’anLil-HayatL’Arche de Belén” y la “Sociedad Benéfica Al-Malath” que apoyan a las personas con discapacidades intelectuales y físicas.

“The Walled Off”, El Hotel del Muro de Apartheid

El nombre de este hotel fue creado como un juego de palabras que hace referencia a la cadena de lujo Waldorf Hotel de Nueva York. Se ha dicho que está obra de Banksy está ubicada estratégicamente para que los huéspedes puedan tener “la peor vista del mundo”, ya que da exactamente al muro de segregación.

La decoración hace alusión a las medidas israelíes instaladas con el muro. Todas las noches a partir de las 7:00 pm. El show comienza con un programa 3D que presenta éxitos de agrupaciones como: Trent Reznor, Atticus Ross, Flea, Hans Zimmer y Massive Attack, lo que podría afirmar las sospecha de que Banksy es Robert Del Naja, vocalista de la banda inglesa.

De fondo, por supuesto el muro de apartheid, ese que no discriminó casas ni familias y que se ha convertido en un infierno para muchos y turismo para miles.

El labo B

Pero no todo es turismo en esta ciudad, muchos no solo van a hacer turismo, sino que acción social, y a las afueras de Belén, a dos kilómetros, se encuentra el campo de refugiados Aida, el cual fue establecido por la UNRWA a principios de 1950.

Según la Oficina Central Palestina de Estadísticas, el campamento tenía una población de 2.631 refugiados en 2007, y los datos de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Medio Oriente (UNRWA) arrojan una tasa de desempleo de 43%. Cerca se ubica el Centro Cultural y Teatro Al

Sus habitantes proceden de 43 pueblos localizados en Israel y destruidos tras la creación del Estado de Israel.