Fuentes médicas del Hospital Europeo de Gaza anunciaron la muerte de una paciente de 19 meses después de que la ocupación israelí le negara el acceso a un hospital fuera de dicho enclave en el puesto de control de Erez, informó el Centro de Derechos Humanos Al Mezan.

“Fatma Jalal Al Masri, de 19 meses, estaba sometida al sistema de permisos arbitrario y discriminatorio de Israel, que retrasa el acceso a los hospitales de fuera de la Franja y deniega la atención en alrededor del 30% de los casos urgentes. Las continuas restricciones de movimiento impuestas por las autoridades israelíes a los pacientes palestinos en la Franja de Gaza violan sistemáticamente el derecho a la salud de los habitantes, agravando las condiciones sanitarias y poniendo numerosas barreras al acceso a la salud”, afirmó Al-Mezan en un comunicado.

Según Al Mezan, representante legal de Fatma, en 2021 se le diagnosticó una comunicación interventricular. A pesar de haber obtenido una derivación médica del Ministerio de Salud palestino y de haber confirmado tres citas hospitalarias en el Hospital Al-Makassed de Jerusalén, la ocupación israelí negó a Fatma el permiso de salida necesario para viajar a Jerusalén para las citas, la última de las cuales fue el 5 de marzo de 2022.

“La salud de la joven paciente se deterioró en el transcurso de varios meses de denegación de atención y murió tres semanas después de su última cita perdida”.

Al Mezan condenó enérgicamente el actual cierre de la Franja de Gaza por parte de Israel y las restricciones asociadas a la circulación de los palestinos, que incluyen la denegación del acceso de los pacientes a los hospitales de Cisjordania, Jerusalén Oriental, Israel y el extranjero.

La documentación de Al Mezan muestra que, desde 2011, 71 palestinos -entre ellos 25 mujeres y nueve niños- han muerto tras la denegación de solicitudes de permisos de salida y retrasos por parte de Israel. En particular, el sistema de permisos discriminatorio y selectivo de Israel es una de las prácticas y políticas que constituyen el núcleo de su régimen de apartheid contra el pueblo palestino en su conjunto.

“Este caso es un ejemplo más de la continua violación por parte de Israel del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos y de sus obligaciones como potencia ocupante, especialmente la de respetar y garantizar la libertad de circulación en el territorio ocupado y la de garantizar el derecho a la salud de la población ocupada”, añadió.

“Estas obligaciones tienen mayor peso cuando se trata de niños y, tal como establece la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, Israel tiene la obligación de garantizar en la mayor medida posible la supervivencia y el desarrollo del niño. Retrasar el acceso a la atención médica necesaria para un niño pequeño durante más de cinco meses es injustificado y grave”, destacó.

Al Mezan hizo hincapié en que Israel es plenamente responsable de la muerte de Fatma como potencia ocupante y responsable de las obligaciones en estas circunstancias.

“Los persistentes incumplimientos por parte del Estado de sus obligaciones de derecho internacional exigen la intervención de la comunidad internacional y la rendición de cuentas de los autores”.

Al Mezan hizo un llamado a la comunidad internacional -en particular, a las Altas Partes Contratantes de los Convenios de Ginebra de 1949- para que cumplan sus obligaciones morales y jurídicas con respecto al pueblo palestino protegido y se aseguren de que Israel cumple con sus obligaciones en virtud del derecho internacional, pone fin al cierre y al bloqueo de la Franja de Gaza y deja de restringir el acceso de los pacientes palestinos a la atención médica fuera de dicho territorio.

Fuente: Days of Palestine