Un grupo de rabinos estadounidenses advirtieron en una carta que las donaciones benéficas de la comunidad judía sionista de Estados Unidos están financiando a grupos de odio israelíes de extrema derecha e incitando a la violencia antipalestina en los territorios ocupados.

Los religiosos, decidieron hacer públicas sus súplicas después de que, al parecer, la supuesta organización benéfica judía los rechazara y de que persistieran los crecientes ataques contra los palestinos locales por parte de militantes sionistas extremistas en toda la Palestina ocupada.

La carta, organizada por el grupo judío de derechos humanos llamado Truah, también se produjo en medio del temor de que el Ramadán pueda traer una repetición de la mortal agresión de Israel en la Franja de Gaza el año pasado, en la que murieron más de 270 palestinos, entre ellos 69 niños y 49 mujeres.

Entre los rabinos están Angela Buchdahl, Sharon Kleinbaum y Amichai Lau Lavie.

En la carta, los rabinos afirman que las donaciones del llamado Fondo Comunal Judío (JCF) -una importante “organización benéfica” con sede en Estados Unidos y con un fondo de 2.400 millones de dólares- van a parar a Lehava.

Lehava -acrónimo hebreo que significa Prevención de la Asimilación en Tierra Santa- fue fundado por seguidores del movimiento prohibido Kach, un grupo racista designado como organización terrorista en “Israel”, Estados Unidos y la UE.

Es un grupo de odio israelí de extrema derecha que promueve la supremacía judía en la Palestina histórica.

Los rabinos se centraron en las “donaciones benéficas” de la JCF a otro supuesto grupo estadounidense sin ánimo de lucro llamado Fondo Central de Israel (CFI).

“Nos ha molestado saber que uno de los receptores de la financiación de la JCF es el Fondo Central de Israel, que es uno de los principales vehículos de Estados Unidos para las donaciones a los grupos israelíes que canalizan el dinero a Lehava”, decía la carta, insistiendo en que el grupo sionista extremista lideró una violenta marcha por Jerusalén el pasado mes de junio.

Los miembros de Lehava, subrayaban además, “ayudaron a incitar a la guerra” y a organizar una “marcha llena de odio a través de Jerusalén Este”.

Durante la llamada marcha anual de las banderas en la Palestina ocupada del año pasado, los supremacistas israelíes compartieron selfies posando con armas y mensajes como “Esta noche no somos judíos, somos nazis”.

Cientos de personas también corearon “Muerte a los árabes”, “sus pueblos arderán”, e hirieron a más de 100 palestinos sin que las fuerzas israelíes intervinieran.

En su carta, los rabinos describieron a Lehava como un grupo “que se basa en la filosofía genocida de Meir Kahane”, refiriéndose al difunto rabino halcón que fue el fundador del grupo designado como terrorista llamado Liga de Defensa Judía (JDL) que operaba en Estados Unidos e Israel.

Advirtieron sobre la marcha anual de la bandera y la supuesta complicidad de la JCF en la financiación de grupos relacionados con ella.

“Marchas violentas como éstas no son nuevas”, insistieron los rabinos. “Cada año, en el Día de Jerusalén, Lehava y sus socios organizan la Marcha de las Banderas, que aterroriza de forma similar a los palestinos en Jerusalén Este”.

Otro grupo mencionado en la carta como financiado por el TPI es la Yeshiva Od Yosef Chai.

Los rabinos estadounidenses subrayaron que el grupo también es “infame por la incitación y la violencia contra los palestinos.”

La Agencia Telegráfica Judía, con sede en Nueva York, reveló el martes que el TPI lleva más de una década recibiendo críticas porque es utilizado como conducto financiero por grupos sionistas extremistas de la Palestina ocupada cuando solicitan donaciones en Estados Unidos.

Según la agencia de recaudación de impuestos de EE.UU., el Servicio de Impuestos Internos (IRS), CFI recibió 1,6 millones de dólares el año pasado de “donaciones caritativas” estadounidenses y un total de 23 millones de dólares desde 2002.

Fuente: Qudsnen