El Ministerio de Relaciones Exteriores criticó las declaraciones del primer ministro israelí, Naftali Bennett, en las que pedía a su ejército y a su policía que hicieran un uso excesivo de la fuerza contra los palestinos allí donde estuvieran, afirmando que tales declaraciones son una incitación a la violencia contra el pueblo palestino.

El ministerio dijo en un comunicado que las declaraciones de Bennett son una “incitación directa a la escalada de la situación y del ciclo de violencia, así como una admisión oficial israelí de que lo que están haciendo las fuerzas de ocupación y los colonos es una política israelí sistemática dirigida desde lo más alto de la jerarquía política del país ocupante”.

Añadió: “Estos llamados son emitidos por una mentalidad colonial racista que niega la existencia de nuestro pueblo palestino y su derecho a la patria, y sustituye la cultura de la paz por la cultura del odio y la abolición del otro.”

También criticó la visita de Bennett a dos asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada, ayer y hoy, diciendo que “reflejan la persistencia israelí en la legalización, profundización y expansión de las colonias israelíes en el territorio del Estado de Palestina, en flagrante violación del derecho internacional, las Convenciones de Ginebra y la legalidad internacional (Naciones Unidas) y sus resoluciones”.

Subrayó que todo esto es “una nueva prueba de la ausencia de un interlocutor israelí para la paz y de que las políticas y medidas declaradas por el gobierno israelí son racistas y contrarias a la paz y tienen como objetivo socavar cualquier oportunidad de restablecer el horizonte político para resolver el conflicto sobre la base del principio de la solución de los dos Estados, y un sabotaje deliberado para cualquier esfuerzo regional e internacional para crear confianza entre las partes palestina e israelí”.

Fuente: WAFA