Las fuerzas israelíes detuvieron el miércoles a 14 palestinos, entre ellos cinco menores, la mayoría en redadas nocturnas en Cisjordania, según fuentes locales y de seguridad.

Según los testigos afirmaron  que las fuerzas israelíes acorralaron y agredieron físicamente a cuatro menores, todos de 13 años, de la aldea de Ras Karkar, al noroeste de Ramallah.

Los soldados detuvieron a otros dos tras irrumpir y saquear sus casas en la aldea de al-Midya, al oeste de Ramallah.

También en el distrito de Ramallah, soldados armados irrumpieron en la aldea de Beit Sira y detuvieron a otro.

También se presentaron en una casa del pueblo de Beit Liqya, al suroeste de la ciudad, entraron a la fuerza y realizaron un registro exhaustivo, poniendo la casa patas arriba.

En el sur de Cisjordania, los vehículos militares irrumpieron en la localidad de Beit Fajjar, al sur de Belén, donde los soldados detuvieron a otras dos personas, entre ellas un menor de 15 años.

En el norte de Cisjordania, las fuentes confirmaron una redada en la aldea de Urif, al sur de Nablus, que se saldó con la detención de otra persona.

Mientras tanto, soldados armados detuvieron a otras cuatro personas en la ciudad de Huwara, al sur de Nablus.

Las detenciones se produjeron mientras los militares israelíes protegían a los colonos que intentaban retirar las banderas de Palestina izadas en los postes eléctricos de la calle principal.

El hecho se produjo mientras soldados fuertemente armados que vigilaban un puesto de control cerca de Tulkarm detenían a un residente del campo de refugiados de Jenin.

Las fuerzas israelíes hacen frecuentes redadas en casas palestinas casi a diario en toda Cisjordania con el pretexto de buscar a palestinos “buscados”, lo que desencadena enfrentamientos con los residentes.

Estas redadas, que también tienen lugar en zonas bajo el pleno control de la Autoridad Palestina, se llevan a cabo sin necesidad de una orden de registro, en cualquier momento y lugar que el ejército decida, de acuerdo con sus amplios poderes arbitrarios.

En virtud de la legislación militar israelí, los mandos del ejército tienen plena autoridad ejecutiva, legislativa y judicial sobre 3 millones de palestinos que viven en Cisjordania. Los palestinos no tienen nada que decir sobre cómo se ejerce esta autoridad.

Según las últimas cifras de Addameer, la Asociación Palestina de Apoyo a los Prisioneros y Derechos Humanos, actualmente hay 4.450 presos políticos palestinos en las cárceles y centros de detención israelíes.

Esta cifra incluye a unos 530 palestinos sometidos a “detención administrativa”, que permite la detención de palestinos sin cargos ni juicio durante intervalos renovables que oscilan entre los tres y los seis meses, basándose en pruebas no reveladas que ni siquiera el abogado del detenido puede ver.

La detención masiva de palestinos no es nada nuevo. Según un informe de 2017 de Addameer, en los últimos 50 años, más de 800.000 palestinos han sido encarcelados o detenidos por Israel, ahora se cree que esta cifra está más cerca del millón. Esto significa que alrededor del 40% de los hombres y niños palestinos que viven bajo la ocupación militar han sido privados de su libertad. Casi todas las familias palestinas han sufrido el encarcelamiento de un ser querido.

Fuente: WAFA