La política exterior estadounidense tiene un “punto ciego” cuando se trata de obtener información precisa sobre los desafíos que enfrentan israelíes y palestinos o de lograr la paz, dijo el congresista por Illinois Sean Casten.

Elegido en 2018 tras derrotar al conservador Peter Roskam, Casten dijo que vio cómo el “statu quo” provoca a los extremistas, situación que observo durante dos visitas a Israel y posteriormente a Cisjordania.

Casten dijo que apoya una solución de dos Estados, pero que cree que será difícil de lograr en las circunstancias actuales. Subrayó que apoya el derecho de Israel a la seguridad, así como los derechos de los civiles palestinos, citando las experiencias que vio vivir a los agricultores palestinos frente a los colonos armados cuando estuvo en Belén el pasado febrero.

“Habíamos ido la última vez que estuve allí, que fue el pasado febrero. Fuimos y nos reunimos con varios palestinos. Ellos (los colonos israelíes) tienen una granja en la colina por encima de su granja, y es esencialmente un puesto de avanzada con colonos armados que regularmente bajan y disparan a su ganado (palestino)”, recordó Casten del viaje.

“Y estamos sentados allí diciendo que somos miembros del Congreso. ¿Por qué no nos acercamos? Y nos decían que no, que no… ‘Os van a disparar si hacéis eso, no subáis’, lo cual es raro porque normalmente, como miembros del Congreso, podemos ir a cualquier sitio. Luego volvimos y nos reunimos con Tom Knives, el embajador de Estados Unidos en Israel, que es un tipo encantador, y empezamos a hablarle de esto y estaba claro que no estaba al tanto de esas realidades sobre el terreno porque, como embajador en Israel, no puede viajar a esa región salvo de forma supervisada. Y así, necesitamos tener información. Tenemos este punto ciego en la política exterior de Estados Unidos en este momento”.

Casten dijo que la situación que vio allí reforzó su convicción de que es esencial reabrir el consulado de EE.UU. en Jerusalén para asuntos palestinos, que es uno de los objetivos del presidente Joseph Biden.

“Tenemos comunidades palestinas que necesitan representación. Ya no tienen una embajada. ¿Debemos presionar para crear esa embajada? Parece que eso es algo bueno que debería hacer el Congreso. No estamos tomando partido. Sólo decimos que tenemos que asegurarnos de que la gente [está a salvo]. Hemos hablado con un tipo que dirige la escuela Hope Flowers, que enseña la no violencia en Belén. Ahora mismo no tiene a nadie a quien recurrir. Así que planteamos esta cuestión y luego oímos: ‘Tened cuidado al insistir en esto porque, como habéis visto, la Knesset está muy dividida en estos momentos y si presionáis demasiado podríais crear el ascenso, el retorno de la derecha política israelí'”, dijo Casten.

“Estoy completamente a favor de eso (de la apertura del consulado de EE.UU.). Pero el reto es cómo lo hacemos de una manera que responda a las circunstancias sobre el terreno allí”.

Casten se quejó de que la comprensión estadounidense del conflicto palestino-israelí está dominada por los activistas de ambos bandos en EE.UU. y que es necesario hacer un mayor esfuerzo para escuchar las opiniones de todos los implicados para comprender mejor la realidad. Afirmó que Estados Unidos debe “entender cómo afecta a la política sobre el terreno allí” para poder afrontar esos retos.

“Hay tanta presión en nuestro sistema de Estados Unidos para responder a los ciudadanos estadounidenses que abogan por la región. Y creo que es muy peligroso escuchar sólo a esos grupos si no se ha hablado con los grupos sobre el terreno… Me he reunido con todos, desde el Primer Ministro (Mohammed) Shtayyeh hasta (el Presidente) Mahmoud Abbas, pasando por (el Primer Ministro) Benjamin Netanyahu y (el Primer Ministro suplente) Yair Lapid esta última vez”, dijo Casten.

Fuente: Arab News