Randa Seder es como cualquier otra niña de ocho años. Es inquieta y siempre está dispuesta a gastar una broma. Al mismo tiempo, la palestina no es como cualquier otra niña de ocho años. A su tierna edad, está jugando en la Olimpiada de Ajedrez, siendo la participante más joven en el mayor torneo de este deporte.

Los talentos precoces no son infrecuentes en el ajedrez, sólo que Seder procede de un país afectado por el conflicto y sin presencia real en el juego. La joven no participó el viernes en la ronda inicial de Palestina, pero el sábado se anotó una victoria sobre Fahima Ali Mohamed, de Comoras, en 39 movimientos.

En una interacción con los medios de comunicación, Seder se sentó con sus compañeras de equipo Eman Sawan, Sara Alhmouri y Taqwa Hamouri. Sawan tiene 15 años y Alhmouri y Hamouri tienen 16. Todos ellos han tenido, tal vez, trayectorias interesantes. Sin embargo, todas las miradas estaban puestas en Seder y en sus entrañables modales.

“Empezó a jugar al ajedrez a los cinco años. Su padre la introdujo en el ajedrez y enseguida le encantó el juego”, dijo Sawan, traduciendo las respuestas de Seder, en su mayoría monosilábicas, en árabe. El hecho de que Seder tenga que “doblar las piernas y sentarse sobre las rodillas” para alcanzar el tablero de ajedrez aumenta la diversión.

Durante la interacción, la camaradería entre los cuatro jugadores se hace patente. Al igual que Seder, sus tres compañeras adolescentes también participan en su primera Olimpiada. Aun así, aparte de centrarse en sus propios preparativos, también tienen que estar pendientes de lo que hace Seder.

“Sentimos una responsabilidad adicional por cuidar de ella. Siempre está cerca de nosotras”, dicen las tres chicas al unísono.

Pero en lo que respecta al ajedrez, Seder parece estar más que a la altura. Ganó una medalla de plata en el campeonato femenino de Palestina y está entre las mejores jugadoras del mundo en su categoría de edad. ¿Por qué es tan buena a esta edad?

“El hermano de Randa, Mohammed Seder, también es ajedrecista. Es maestro de la FIDE a los 13 años y juega en el equipo masculino. Él le enseñó algunas jugadas. Su padre es el capitán del equipo”, explica Sawan.

Está claro que Seder disfruta de toda la atención que se le presta. “Está muy contenta de ser la más joven. Está muy emocionada de estar aquí. Le encanta ser famosa”, añade Alhmouri.

De momento, Seder es demasiado joven para comprender las penurias de Palestina y el largo viaje que tuvieron que emprender para llegar a la India para la Olimpiada. “Fue duro venir aquí. Fuimos a Jordania y luego a Bahrein antes de venir aquí por la situación. No tenemos muchos torneos en Palestina. Esperamos tener muchos GM en el futuro. Quiero que los cuatro seamos futuros campeones”, dijo Hamouri. Mientras que la aspiración de convertirse en futuros campeones tendrá que esperar, Seder y sus compañeros de equipo esperan que su deseo de conocer a su ídolo del ajedrez húngaro Judit Polgar (es comentarista de la FIDE aquí) se cumpla antes de que termine el torneo.

Fuente: Days of Palestine