El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, prometió invadir la mezquita de Al Aqsa en el futuro.

“Con el debido respeto a Jordania, he invadido y seguiré invadiendo la mezquita de Al Aqsa. Israel es independiente y no está sometido a ninguna supervisión gubernamental”, declaró Ben Gvir.

Las declaraciones de Ben Gvir coinciden con la visita del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu al reino de Jordania.

Durante la reunión, el rey Abdallah II de Jordania afirmó que Israel debe respetar el statu quo histórico y legal en la bendita mezquita de Al-Aqsa.

En el mismo contexto, Netanyahu se comprometió a preservar el statu quo en la mezquita de Al-Aqsa, según fuentes locales jordanas.

Hace unos días, la policía israelí detuvo al embajador jordano Ghassan Majali en la Puerta del León, en la parte norte de la mezquita de Al-Aqsa, y le impidió entrar en el lugar alegando falta de coordinación.

A principios de este mes, Ben Gvir invadió la mezquita de Al-Aqsa, lo que avivó la ira de palestinos y árabes en medio de una amplia condena internacional.

En virtud de un acuerdo firmado hace décadas entre Jordania y la ocupación israelí, los no musulmanes no pueden realizar ningún ritual religioso dentro de los confines de la mezquita de Al Aqsa, ni se permite la exhibición de símbolos israelíes.

En 2003, las autoridades israelíes revocaron la gestión de las visitas a Al-Aqsa por parte del Waqf. Desde entonces, las fuerzas israelíes han permitido que colonos coloniales irrumpan en el lugar casi a diario.