Dos colonos extremistas israelíes han sido acusados de haber destrozado deliberadamente una cafetería palestina por motivos “racistas” y “nacionalistas” el mes pasado, en la ciudad de Huwara, en el centro de Cisjordania.

Los dos delincuentes, un colono de 29 años del asentamiento de Elon Moreh y un israelí de 22 años de Jerusalén, serán encarcelados hasta el final del juicio para evitar nuevos ataques.

Las imágenes, publicadas por la organización israelí de derechos humanos B’Tselem, muestran a los dos colonos rompiendo las puertas de cristal y las mesas de la cafetería palestina con bates y varillas, lo que provocó que los clientes palestinos huyeran a la parte trasera de la tienda.

Además, acompañados por dos menores israelíes, también destruyeron narguiles y máquinas de café por valor de 20.000 shekels.

Según The Jerusalem Post, las pruebas encontradas en sus teléfonos los identificaron como parte del ataque, y también incluyeron declaraciones racistas sobre los palestinos de la ciudad y su enfado al ver banderas palestinas.

El ataque contra la tienda palestina se produjo durante la llamada marcha de las banderas del mes pasado, que llevaron a cabo miles de ultranacionalistas israelíes y que tuvo como resultado la irrupción en el recinto de la mezquita de Al-Aqsa -el tercer lugar más sagrado del Islam-, en violación del statu quo.

La Marcha de las Banderas es una concentración anual planificada por activistas de la extrema derecha israelí como parte de las celebraciones para conmemorar la ocupación israelí de 1967 y la posterior anexión de dicha ciudad.