Estados Unidos ha instado a Israel a que reevalúe su violencia mortífera y las prácticas que impone durante las incursiones militares contra los palestinos tras el asesinato de Mohammed Al-Tamimi, de dos años, de la aldea de Nabi Saleh.

“Expresamos nuestras condolencias a la familia de Mohammed Al-Tamimi. Instamos a Israel a evaluar todo uso de la fuerza letal que implique víctimas civiles, y pedimos a los dirigentes israelíes y palestinos que tomen medidas responsables para poner fin al conflicto”, declaró ayer la Oficina de Asuntos Palestinos de Estados Unidos en un comunicado.

El lunes, Mohammad, a quien le faltaban meses para cumplir tres años, falleció de un disparo en la cabeza, que recibió junto a su padre tras ser tiroteado por Israel cerca de su casa cuando se dirigía a visitar a unos familiares.

Su padre, Haitham, recibió un disparo en el hombro.

Tras la muerte de Mohammed, el ministerio de Relaciones Exteriores palestino emitió un comunicado en el que condenaba “la responsabilidad de Israel en el asesinato de 28 niños palestinos desde principios de año”.

En la declaración también se pedía una investigación internacional y que el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) tomara medidas contra Israel.

La tensión ha ido en aumento en Cisjordania ocupada durante meses, en medio de incursiones israelíes en ciudades palestinas. El ejército israelí reconoció el incidente, lamentando que “no combatientes” hubieran resultado heridos y que “el incidente será investigado”.

En respuesta, la oficina de la AP calificó la investigación israelí de “irrelevante, ya que su único objetivo es blanquear, mentir y proteger a los rangos políticos y militares del Estado de ocupación”.

Según la oficina palestina de Defensa de Niñas y Niños Internacional, Al-Tamimi fue uno de los 27 menores palestinos muertos como consecuencia de la actividad de militares y colonos israelíes en Cisjordania y Gaza ocupadas desde enero.