El Gobierno palestino denunció que Israel “premia el terrorismo de los colonos” con su último anuncio sobre la construcción de 5.700 viviendas en asentamientos, tras los últimos asaltos perpetrados por colonos contra localidades en Cisjordania, en medio de un repunte de la violencia durante los últimos meses.

“Israel premia el terrorismo de los colonos construyendo miles de unidades en asentamientos”, ha dicho el Ministerio de Exteriores palestino, que ha reiterado que se trata de “un nuevo crimen por parte del Gobierno israelí contra el pueblo palestino y una extensión de la guerra abierta de la ocupación contra la presencia palestina en la Cisjordania ocupada, incluido Jerusalén Este”.

Así, ha manifestado que la decisión “es una violación flagrante del Derecho Internacional y de las Convenciones de Ginebra, así como una atroz agresión”, al tiempo que ha criticado el “desprecio” de Israel a los “continuos llamamientos internacionales” a favor de un proceso de negociaciones que derive en un acuerdo de paz basado en la solución de dos estados.

“Consideramos estas nuevas unidades en asentamientos como un premio ala extrema derecha israelí”, ha apuntado, antes de advertir de que estos asentamientos “serán usados para expandir las bases del terrorismo judío en la Cisjordania ocupada, lo que significa darles una mayor oportunidad de incrementar sus ataques contra palestinos indefensos”.

En esta línea, ha lamentado que “la debilidad de las reacciones internacionales ante los asentamientos y el fracaso a la hora de trasladarlas en pasos prácticos para que se detengan, así como el fracaso internacional de la comunidad internacional a la hora de asumir sus responsabilidades y respetar sus decisiones, ha animado al Gobierno de Israel y le ha dado cobertura para construir miles de nuevas unidades de vivienda en asentamientos”.

“La continuada impunidad de Israel, el silencio del Tribunal Penal Internacional (TPI) hacia los crímenes de la ocupación y sus colonos y el doble rasero dan al Estado ocupante el tiempo necesario para arraigar los asentamientos y socavar la oportunidad de establecer un Estado palestino con Jerusalén Este como capital”, ha remachado.

El ministerio ya había afirmado el lunes que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, estaba “dando ‘luz verde’ a perpetuar la ocupación” y “profundizar el sistema de apartheid” en los Territorios Palestinos Ocupados a través de las leyes aprobadas por su Gobierno, integrado por partidos ultraderechistas y ultraortodoxos.

Por ello, reclamó al Gobierno estadounidense que “aborde con mucha seriedad las posiciones contrarias a la paz por parte de Netanyahu” y abogó por aplicar las “necesarias sanciones, presiones y medidas” para “proteger la oportunidad de aplicar el principio de la solución de dos estados y forzar al Gobierno israelí a respetar sus obligaciones hacia los palestinos, como potencia ocupante”.

Por su parte, el portavoz de la Presidencia de la Autoridad Palestina, Nabil abu Rudeina, alertó de que las “agresivas políticas” de Israel, incluidas “ejecuciones extrajudiciales, construcción en asentamientos, cercos a ciudades, castigos colectivos y asaltos contra lugares santos”, podrían “hacer explotar la región”.

Abu Rudeina sostuvo ante una delegación de miembros de los partidos Demócrata y Republicano de Estados Unidos que es necesaria “una intervención efectiva y robusta” por parte de la Administración de Joe Biden y recordó que el mandatario del país norteamericano ha expresado públicamente su apoyo a s solución de dos estados, según ha recogido la agencia palestina de noticias WAFA.

El anuncio de las autoridades de Israel contempla la construcción de más 1 .500 unidades de vivienda en el asentamiento de Eli, en cuyos alrededores murieron cuatro israelíes la semana pasada en un ataque perpetrado por dos palestinos, igualmente muertos a tiros.

Así, se legalizarán tres puestos ocupados por los colonos pese a no tener autorización previa israelí y que se convertirán ahora en barrios: Palegi Maim, HaYovel y Nof Harim. La cifra de nuevas viviendas anunciada supera la de las 4.427 viviendas anunciadas a lo largo de todo 2022.

Este mismo domingo Estados Unidos manifestaba su “frustración” por la política de expansión de los asentamientos impulsada por Netanyahu, cuyo Gobierno aprobó la semana pasada acortar y simplificar los procedimientos para la aprobación de la construcción de nuevos asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este.

En respuesta, el coordinador especial de la ONU para el Proceso de Paz en Oriente Próximo, Tor Wennesland, recordó que “el establecimiento de asentamientos por parte de Israel en los territorios palestinos ocupados desde 1967, incluido Jerusalén Este, no tiene validez legal y constituye una violación flagrante del Derecho Internacional”.

En total, en Cisjordania viven unos 700.000 colonos judíos, parte en colonias consideradas legales por Israel y parte en asentamientos considerados ilegales incluso por el Gobierno israelí. El Derecho Internacional considera un crimen de guerra la colonización de territorios ocupados militarmente.