La Semana Santa es la festividad más relevante del calendario litúrgico para todos los cristianos  porque se conmemora la pasión, la muerte y posterior resurrección de Jesucristo, los que son los misterios centrales de la fe.

La actual ciudad de Jerusalén, a pesar de ser uno de los centros turísticos religiosos más importantes del mundo, no guarda apenas relación con la estructura de la ciudad antigua, escenario de la vida y obra de Jesús.

Esto comienza el Miércoles de Cenizas que culmina la Cuaresma, un periodo de 40 días, que precede al Domingo de Ramos, momento en el que se conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén, recibido con cantos, olivos y palmas.

Vista a la Ciudad Vieja de Jerusalén
Fuente: lavanguardia.com

Tan solo cuatro días después, el Jueves Santo se celebra la Última Cena, que conlleva la institución de la Eucaristía (Comunión), la del Sacerdocio y la del Mandamiento del Amor Fraterno. Al fin del día se recuerda la Oración en el Huerto de Jesús y el Prendimiento.

Después de esta última reunión, Jesús partió junto a sus discípulos en dirección al Huerto de Getsemaní, en el monte de los Olivos, situado en el valle del Cedrón. Los alrededores de Jerusalén eran ricos en olivares y los olivos ocupaban el primer lugar entre los árboles y plantas de la ciudad y sus alrededores.

Según las Escrituras, Jesús recorrió siete lugares antes de ser crucificado en el Monte Gólgota (que en arameo significa calavera). Esta tradición es reproducida por los creyentes en la tradición de las siete estaciones que los fieles realizan la noche del Jueves Santo y en la que se visitan otros tantos templos.

A la jornada siguiente, Viernes Santo se enaltece, desde medianoche, la Pasión y la Muerte de Jesucristo hasta el Vía Crucis, camino que recorre Jesús desde la casa de Pilatos hasta el Gólgota, lugar donde fue crucificado, para dar lugar a la Sepultura del Señor el sábado, jornada en la que al caer la noche ya se comienza a celebrar la Resurrección con la Vigilia Pascual.

El Sábado Santo también tiene lugar la conmemoración de la Virgen María en su soledad.

El Domingo de Resurrección es el día de jubilo y la principal fiesta de los cristianos porque Jesucristo ha resucitado, recuerda el portavoz del Arzobispado. El lunes, por su parte, comienza el tiempo de Pascua, que culmina con el Domingo de Pentecostés. Ocurre inmediatamente después de la resurrección y abre una etapa de cincuenta días en los que se conmemora la Muerte, la Resurrección y final reunión con los apóstoles de Jesucristo.

 

 

Fuente: heraldo.es