Por primera vez en la Franja de Gaza, se ha creado un campamento de verano para niños autistas en el mar.

Reem Jaarour, coordinadora del Club de Delfines, especializado en terapia acuática para autistas, afirma que en Gaza hay más de 3.000 niños con autismo, y muchos más que no han sido diagnosticados.

“Hace cinco años fuimos los primeros en Oriente Medio en organizar un campamento acuático para niños autistas. Posteriormente trabajamos con 20 niños autistas del campo de refugiados, no pudimos aumentar el número debido a los altos costes que suponía y al número de miembros del personal que tenemos, y para garantizar que proporcionamos la mejor atención y beneficiamos a los niños”, explica Jaarour.

“Un niño autista tiene dificultades para comunicarse con la sociedad, así que queremos ayudarle… con pasos sobre cómo tratar con la sociedad”.

La limitada financiación que recibe el Club del Delfín le impide ampliar los servicios que ofrece o ayudar a un mayor número de niños. “El número de niños autistas aumenta año tras año”, añade Reem. “Y nosotros prestamos nuestro servicio gratuitamente a los niños”.