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Opinión | El “conflicto” árabe-israelí

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Con asombro he visto en estos días en varios medios, la forma en que se informa sobre los hechos que ocurrieron en Palestina. El trato de la prensa en general tiende a equiparar los bombardeos con misiles de última generación del ejército de Israel, con el lanzamiento de cohetes por parte de Hamas, hacia territorio Palestino ocupado. Si nos fijamos en el léxico que ocupan, nunca o casi nunca, utilizan el término “ocupación”, que es el correcto para comenzar a entender que es lo que sucede en Palestina hoy por hoy. Ocupación, no es más que un término más suave, para referirse al robo y despojo de tierras o territorios, sobre el cual no se posee soberanía, y que es tomado a la fuerza, en este caso, por un ejército colonialista, obviamente sin el consentimiento de los habitantes originarios de dicho territorio.

Creo que sería necesario, comenzar cada uno de los textos o noticias, aclarando que Palestina se encuentra ocupada por el estado de Israel, hace 73 años, para poner en contexto los sucesos que se desarrollan. No olvidemos que el lenguaje crea realidades, y debido a la tibieza con que lo medios se refieren al “conflicto” árabe israelí o la “guerra” de medio oriente, es que muchos aún creen, que estamos hablando de dos fuerzas equiparables, que se encuentran en una disputa por intereses religiosos, pero no es correcto, la realidad es que existe un país ocupado y uno ocupante, un país que ha violado sistemáticamente el derecho internacional, sin tener ninguna sanción, debido al apoyo irrestricto de EEUU y de la Unión Europea, salvo una que otra declaración para la tribuna, por parte de organismos como la ONU, lo cual no pasa más allá de ser una declaración de principios, que no han tenido nunca una real efectividad.

Es extraño que vivamos en una sociedad, en donde uno de los derechos consagrados del ser humano, es el de la propiedad privada, pero que cuando se habla de los Palestinos, es obviado y minimizado, o incluso justificado por razones religiosas, como si la biblia te otorgara un título de propiedad, las personas que aún piensen eso, los invito a que vayan con una biblia (aplica a cualquier libro religioso), a un tribunal o al organismo competente a pedir algo, porque ahí está escrito, probablemente serán tratados como personas con problemas de discernimiento. Otros, tratan de justificar y equiparar el robo de las tierras y propiedades de los palestinos, con hechos históricos, como la guerra del pacifico, u otras guerras de independencia libradas siglos atrás, sin embargo, debemos situarnos en el contexto histórico en el cual estamos, en donde apoderarse de territorios como botín de guerra, es considerado una violación al derecho internacional.

Israel es el estado que más veces ha sido sancionado por la ONU, sin embargo, como ya sabemos, no cumplen ni otorgan validez a ninguna de estas, a excepción de la resolución 181 que sugería la partición de Palestina, aunque tampoco como originalmente fue emitida, ya que establecía que Jerusalén estaría bajo el control internacional. Las resoluciones que vendrían no serían cumplidas por el estado sionista, es así como la resolución 194, que habla sobre el derecho al retorno de los refugiados palestinos, la 242, que dice que Israel debe retirar su ejército de los territorios ocupados tras la guerra del 67, y muchas otras resoluciones, no son más que letra muerta, ya que al parecer Israel está por sobre el derecho internacional.

Pero me quiero detener en la resolución 3379 del año 1975, la cual declara que el sionismo, es una forma de racismo y discriminación racial, y que además lo vinculaba con el apartheid sudafricano, y llamaba a la eliminación de este, por lo antes mencionado. El embajador israelí de ese entonces, Jaim Herzog (ciudadano irlandés, quien además había servido en el ejercito británico y que posteriormente se convertiría en presidente de Israel) rompió el documento en pedazos, demostrando su nulo respeto al derecho internacional y el sentimiento de superioridad, que hasta ahora les ha dejado actuar con absoluta libertad, sin ningún respeto por la institucionalidad. Posteriormente en el año 1991 y con el apoyo de EE. UU., esta resolución fue anulada, ya que la pusieron como condición para participar en la conferencia de Madrid de ese mismo año.

Así podríamos seguir nombrando todas las violaciones y las resoluciones que Israel no ha respetado históricamente, como el establecimiento de asentamientos ilegales en los territorios ocupados (artículo 49 de la cuarta convención de Ginebra, de la cual Israel es firmante), el muro de separación de más de 700 kms de largo construido dentro de Palestina, decretado como ilegal por la Corte Interamericana de Justicia, ya que viola el derecho humanitario y los derechos humanos.

La ONU lo ha dicho en reiteradas ocasiones; “la ocupación israelí por más de 70 años es la fuente de profundas violaciones de los DDHH del pueblo Palestino”. De acuerdo con el organismo internacional, estas violaciones incluyen confiscación de tierras, violencia de los colonos, leyes de planificación discriminatorias, confiscación de recursos naturales, demolición de viviendas, traslado forzoso de la población, uso excesivo de la fuerza y tortura, castigos colectivos y explotación laboral.

Este comportamiento no es nada nuevo para Israel, ya que, si nos remontamos en la historia, en abril del año 1970, bombardearon la escuela primaria de Egipto Bahr El-Baqar, una humilde escuela que tenía a 150 estudiantes, y que fue bombardeada sin pudor ni contemplaciones, por cazas bombarderos F4 Phantom, fueron lanzados en ese entonces cinco bombas y dos misiles aire – tierra, que dejó un saldo de 46 niños muertos y 50 con heridas de diversas consideraciones. Este ataca pretendía socavar el apoyo popular del entonces presidente de Egipto Gamal Abdel Nasser, y obligarlo a aceptar un acuerdo. Además de la escuela, la fuerza aérea israelí bombardeó la fábrica de Abu Zaabal, donde 80 trabajadores civiles fueron asesinados. Esta operación, fue liderada por el entonces ministro de defensa israelí Moshe Dayan (uno de los líderes del grupo terrorista Hagana, que posteriormente sirvió de base para la FDI), quien al ser consultado sobre estos bombardeos afirmó que el de la fábrica, fue un error, un accidente, daño colateral, etc. Sin embargo, respecto a la escuela, comentó que se habían recolectado imágenes satelitales, y que verificaron en varias ocasiones, sin embargo, no había ningún error, para luego afirmar: “quizás los egipcios pusieron a los estudiantes de primaria en una base militar”, no sé si les suena conocido este discurso.

Lo que actualmente ocurre en Palestina, es producto de 73 años de ocupación deliberada, de no respetar los derechos del pueblo Palestino y de negarles el derecho a la autodeterminación. Algunas personas dicen “Israel tiene derecho a defenderse”, la pregunta debería ser, de que se defiende un estado con uno de los ejércitos mejor preparados del mundo, y que viola sistemáticamente los derechos de un pueblo desarmado, del cual dicen defenderse.

Por: Fawzi Salam